Edith Ramos: Presentación del disco T’IKARISUN
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- Date: abr 11,2012



Durante casi 12 horas decenas de puneños bailaron al ritmo incesante de la música y la cerveza en el 48º Concurso de Trajes de Luces, en honor a la Virgen de la Candelaria, patrona del departamento de Puno.
Mientras muchos bailaban en el interior del estadio, al son de tambores, platillos, trompetas y demás instrumentos de cada una de las bandas, otros festejaban, con la burbujenate bebida en la mano, la fiesta de su santa patrona.
Las agrupaciones ejecutaban coreografías y lucían vistosos atuendos en los que destacaban los angelitos, la diablada y las cholitas.
No obstante, en los jirones El Sol, Los Incas, Titicaca y Simón Bolívar la población que optó por no ingresar al estadio también vivió su propia fiesta.
Algunos miembros de las agrupaciones que esperaban su turno intentaban practicar algún pasito olvidado.
Otros, especialmente las coquetas mujeres, espejo en mano, revisaban si sus moños estaban bien presentados y todo en su lugar, pues el jurado califica también la presentación.
No faltaron los ambulantes que ofrecían licores o ganchos para el pelo, así como paraguas y ponchos impermeables ante la amenaza constante de la lluvias que azotan Puno por estos días.
No faltó la comida al paso, entre las que destacaban pollos a la brasa, pachamanca, chicharrón y algunos platos típicos de la región, como el chairo.
La bebida más consumida era la cerveza las que se apilaban en torres de cajas sobre el suelo y los propios danzantes que formaban largas colas en espera de su turno, también aprovechaban para refrescarse con la rubia bebida.
La intensa lluvia que cayó por la tarde no impidió que los festejos continúen en las calles. Los danzantes que culminaban su participación se sumaban a las celebraciones. Unos tristes y otros alegres por el puntaje obtenido.
Pero los aplausos de la gente los animaban y seguían danzando para luego acompañar a la Virgen de la Candelaria que salió en procesión por segunda vez.
Acompañada de las agrupaciones folclóricas recorrió las principales calles de la ciudad.
A su paso por las calles la imagen fue recibida con bombardas, aplausos y lluvias de pétalos de flores por los fieles que desde horas antes se apostaron en los estrados instalados en las avenidas. Los danzantes no cesaban de bailar y festejar a su santa patrona.
La fiesta continuó hasta altas horas de la noche en el parque El Pino donde se concentraron músicos y bailarines en homenaje a la Virgen de la Candelaria.

Puno es considerado como la capital de los Bronces Andinos, por ello el próximo martes 14 de febrero a partir de las 10 de la mañana, la Plaza de Armas de la ciudad de Puno será sede del Concierto Nacional de Bandas de Músicos.
Andrés Vilcanqui, presidente de la Federación Regional de Bandas de Músicos de Puno, informó que hasta la fecha se inscribieron 21 bandas de músicos y agregó que las demás agrupaciones se podrán inscribir en las instalaciones de la Federación Regional de Folclor y Cultura de Puno.
“Se espera la presencia de bandas de músicos de Chile, Argentina, Bolivia y de los departamentos del interior de nuestro país”; por ello invocó y recomendó a los músicos de nuestra región componer música nuestra.
El Carnaval ha sido asimilado por el mundo andino luego de la llegada de los españoles a estas tierras, naturalmente que la pretendida extirpación de idolatrías no pudo contra la razón de ser del habitante originario andino; este ha sabido aceptar como “rechazar” la imposición de un distinto modo de vida, mientras el mayor rechazo a la pretendida imposición de modos de vida y cultura occidental, ha sido adaptándose a ella, reinterpretándola.
La tremenda capacidad de sobrevivencia de la cultura andina, muy a pesar de más de 500 años, lo primero que permitió especialmente en el tema de ser o no ser, fue entender a su modo que la Virgen María llegada de España, es la Madre Tierra, la Pachamama, que el Apu, es el “Tatitu”, que los españoles colocaron en todos los calvarios (cerros), en fin a pesar de esos primeros intentos de destrucción de la cultura andina, en todas sus manifestaciones, esta no ha sido destruida, aunque aun después de cinco siglos existen algunos herederos mentales de esos iniciales conquistadores, las manifestaciones culturales del mundo andino pretendidamente “inculto” y que debía desaparecer incluido sus idiomas, continúan incólumes en el tiempo, mas aún han revalorizado su existencia y luchan todos los días por mantenerla, acrecentarla, valorarla, en la eterna búsqueda del “sumaj causay”, el buen vivir, para muchos una utopía que existe en todas la culturas, religiones o ideologías. Para nosotros una realidad por la que se lucha.
Si pues, esas manifestaciones incólumes de la cultura andina se presentan por medio de diversos modos, donde la música y las danzas son la mejor expresión viva que se resisten a ser vencidas; más aun, muy a pesar que muchas de esas manifestaciones dancísticas tienden a ser olvidadas, o pretenden ser reemplazadas por modos criollos de interpretarlas, por danzas de origen mestizo y colonial, por encima de esa pretensión, las danzas campesinas originarias del Collao existen vivas en cada pueblo en cada comunidad, en cada época del ciclo agrario anual del mundo andino, como en la hoy llamada época de carnaval.
El mundo andino entiende al carnaval como la fiesta en homenaje a la Pachamama, esa madre tierra que nos provee de sus frutos, a la que hay que cuidarla con mucha devoción, agradecerle con alegría que por ella tenemos la vida, celebrar sus primeros retoños, sus primeras flores, celebrar sus primeros frutos, celebrar a la vida derrotando la tristeza.
La celebración del carnaval andino es fundamentalmente campesino, como un adelanto de la gran fiesta el carnaval se inicia con la celebración del “juchuy p’oqoy”, el retoño de las primeras flores, que coincide generalmente con el 20 de enero, que en la religión católica la han hecho coincidir con la fiesta de San Sebastián. Luego vendrá el gran florecimiento y plenitud de los sombríos, hecho que hay que celebrar danzando, conforme a la religión católica, días antes que se inicie la “Cuaresma”, y no hay pueblo andino que no lo celebre cantando y bailando, no hay comunidad andina que no celebre a la Pachamama en el “Carnaval”, que en el mundo andino es conocido como el “Pujllay”.
EL PUJLLAY
De ahí que en Puno existe una diversidad de danzas campesinas por la diversidad de pueblos y naciones asentados en su territorio y que por vía los mitmacs llegaron de diversos lugares de Los Andes, y que fueron traídos por los vencedores incas durante su expansión territorial, es en esta zona altiplánica donde se manifiestan una amplia diversidad de “Pujllays”, cada “carnaval” es distinto uno del otro en música, en coreografía, en vestuario, según la característica del pueblo originario que se asentó entonces en la Meseta del Collao
El Pujllay de carnaval tiene diversas manifestaciones tanto en la parte quechua como aymara, y una de las más representativas en el sector quechua son interpretadas por medio de la “Wiphalas”, danzas en las que el principal aditamento que se utiliza en la coreografía del baile es una bandera blanca, la que es batida con mucha alegría representando las atenciones que se les hace a los sembríos. Los “Pujllay”, son también conocidos como Kajchas, Whipalas, o simplemente “carnavales” con el nombre adicional de la comunidad o distrito al que pertenezcan.
En homenaje a la fiesta de mi pueblo que es la fiesta del carnaval, el Pujllay de carnaval, les describiremos brevemente una Wiphala, bella danza procedente del distrito de Muñani en la provincia de Azángaro, (Puno), provincia que por cierto cuenta con una amplísima variedad de danzas campesinas, en razón de la numerosa cantidad de comunidades y distritos que tiene.
Esta danza varias veces ha sido ganadora en los concursos realizados durante la Festividad de la Virgen de la Candelaria de Puno, a donde es llevada por la Asociación Folklórica “Wifalas San Francisco Javier de Muñani”, procedentes de la comunidad campesina de Huasacona de ese distrito y que gracias a su belleza, colorido y coreografía, interpretada por más de 350 danzarines ha logrado muchísimos éxitos. Es necesario revalorar a esta agrupación ya que viene participando en el concurso que se realiza en Puno desde 1983, habiendo obtenido el primer lugar en dicha ocasión, hecho que ha repetido los años 84 y 85. En los años 87, 88 y 89 ha obtenido el segundo lugar, del 89 al 91 nuevamente el primer lugar, los siguientes años hasta el año 2001 siempre ha ocupado los primeros lugares, en el año 2002 nuevamente ocupa el primer lugar, así sucesivamente en los siguientes años, convirtiéndose en una agrupación que infaltablemente participa todos los años en la Fiesta de La Candelaria, básicamente por la contribución de todos los comuneros de Huasacoca.
LA MÚSICA EN LA “WIPHALA DE MUÑANI”
Es interpretada en quenas y pinquillos de 6 y 5 huecos, con el acompañamiento de cajas, tambores de diferentes tamaños fabricados con madera, lata y cuero curtido, además de pututos guerreros que emiten profundos sonidos y por mujeres y varones que cantan irónicos, alegres y sentimentales versos en los que resaltan su alma llena de amor correspondido.
Los varones visten con pantalón blanco, saco negro de bayeta, llevan un atado de llijlla en la espalda, entrecruzados con huaracas blancas, tres wichi wichis y cubren el cuello con una chalina roja.
Las mujeres adornan su cabeza cubriéndose con una montera negra de bayeta adornada de flores, con cintas de diversos colores y alhajas antiguas, visten un saco de bayeta de color combinado con hilos negros y blancos, pistu de varios colores y una pollera verde o variada de otro color, llevan en la espalda un atado de fina cusilla, que está entrecruzada con huaracas de colores y una bandera blanca terciada a la espalda, la que utilizan en la coreografía.
LA COREOGRAFÍA
Mantienen diversas coreografías que para cada ocasión son toda una creatividad, una de ellas podemos describirla, los danzarines al ingresar en parejas al campo de baile, se desplazan al compás de tres tiempos, formando cuatro grupos de parejas que se movilizan hacia el centro, donde se ubican formando la figura circular, al ritmo gallardo y mostrando destreza en su interpretación, para luego presentar su saludo al público y luego seguir bailando.
A continuación los danzarines con alegría interpretan versos irónicos en competencia entre mujeres y varones, desplazándose coordinadamente hasta formar grupos de varones en forma de cruz y grupos de mujeres en forma de argollas, al ritmo de sus breves saltos y pasos muy singulares, agitando banderas; luego los danzarines se desplazan individualmente para formar la figura de una mariposa, donde las mujeres se ubican representando las alas de la mariposa mientras que los varones se ubican representando el cuerpo de la misma.
En esta ultima parte, los danzarines para despedirse del público forman 9 grupos en 9 respectivas filas, organizadas en la siguiente manera, en un extremo todas las filas de las mujeres y en el otro extremo las filas de los varones y de los músicos con pinquillos y tambores, luego de ello dejan de tocar y danzar por un breve momento agitando sus banderas con gran fuerza, para luego despedirse del público realizando una venia y a continuación salen del escenario bailando con mayor alegría. Hay que tener presente que mientras están danzando no dejan de interpretar las canciones preparadas para el caso y que anualmente son renovadas.
Esta hermosa coreografía interpretada en algún momento con oportuna coordinación de movimientos parejos e iguales de los danzarines, les ha permitido una vez más ser premiados en la Fiesta de la Candelaria; sin embargo ellos regresan a su pueblo, con el premio en manos, la satisfacción de mostrar una vez más su arte no solo al Perú sino al mundo, vuelven a su comunidad a continuar con la alegría y la tradición de interpretarla en el mismo campo, junto a la cementeras, en los campos de cultivo, donde practican una secuencia de tradiciones y costumbres como visitar a los compadres, saludar a las autoridades luego del “chacu”, que es la caza de animales silvestres, rendirse ante la pachamama, celebrarla, adornar los campos con mixtura y serpentina, para luego varios días de alegría retornar a la rutina que la actividad agrícola y ganadera que año tras año está marcada en la vida comunal campesina y esperar el próximo año preparándose para cuando nuevamente, la principal fiesta campesina en Muñani, como en otros lugares sea celebrada con Wiphalas.
Bruno Medina Enríquez

El sábado 12 de marzo, se realizará el XIV Concurso Departamental de Tarkadas, Pinquilladas y Chacalladas, con la participación de más de 30 conjuntos de la ciudad, los mismos que se presentarán en el coliseo “Eduardo Rodríguez Ponce de León”, a partir de las 09:00 horas del día.
Este concurso es organizando por la Asociación Departamental de Tarkadas, Pinquilladas y Chacalladas (ADTPCH), en coordinación con la Comisión Especial de fiestas de Carnavales 2011, con la finalidad de promover y revalorar nuestras costumbres, así como plasmar las manifestaciones culturales y artísticas de los diversosbarrios, urbanizaciones y comunidades campesinas.
Cabe destacar que los conjuntos que participan deben tener un mínimo de 15 parejas. En el coliseo se calificará los siguientes criterios: presentación, vestimenta, originalidad, coreografía e interpretación musical. Durante la parada folklórica, que se realiza el mismo día, se califica: la puntualidad, recorrido y exhibición.
Cabe destacar que el sorteo para el orden de presentación del día del concurso, se realizará este sábado a las 15:00 horas del día en las instalaciones de la Municipalidad Provincial de Puno. Entre otras actividades, está la elección y coronación de la Señorita Carnaval 2011, que se llevará a cabo el jueves 3 de marzo.
La fiesta de los carnavales, forma parte de la expresión del hombre andino, que agradece a la Santa Tierra Pachamama por la actividad agrícola en la cual recibe los frutos durante todo el año, a través de la música, la danza y las vistosas vestimentas que se convierten en un mensaje emotivo que nace del alma del hombre andino.

Para muchos, la fiesta de La Candelaria inicia con la Octava, que es el día en donde las agrupaciones salen a las calles en traje de elegancia, para bailar e invitar a la población como una antesala al gran concurso de danzas y parada de desfile del domingo y lunes próximo.
La octava se celebra al octavo día de la fecha principal de las celebraciones (2 de febrero), pero cuando el día central coincide con un día de media semana, la octava se festeja el domingo próximo inmediato.
Desde la tarde de hoy, los grupos salieron con su traje de etiqueta a las calles principales de la ciudad y deleitaron al ritmo de las bandas y mujeres hermosas a todos los visitantes y pobladores en Puno.
Para mañana, las agrupaciones ya contraje de luces (disfraces), participarán del gran concurso en el estadio Enrique Torés Belon, mientras que el lunes se realizará la gran parada por las avenidas de la ciudad, cerrando la verdadera fiesta de La Candelaria, como muchas la denominan a estos tres días de festejos.

El 20 de enero de todos los años, en esta Perla del Altiplano, Juliaca, en el marco de su calendario festivo anual, se da paso a la ejecución del Carnaval Chico o Qhashwa ejecutado por Machu Aychas y Chiñipilcos, también por cogotudos, panzaqalas y las llamadas “manzanas” en sus respectivos escenarios antiguamente naturales, hoy en día predispuestos en las plataformas de los “apus” tutelares del Huayna Roque y Calvario, respectivamente; con acompañamiento y ejecución musical de toqoros, pinkillos, platillos, bombos y pitos de hueso, las infaltables vocalizaciones de mujeres y varones vestidos con atuendos propios, particulares y personales, muy distinguidos en el uso de colores característicos de una y otra agrupación, en justo y merecido reconocimiento y ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra), por sus bondades que ofrece en tiempo y espacio, en el mes de enero, del “pisi poqoy” o huch´uy poqoy (poca o pequeña maduración, traducido del Quechua al Español, en el Calendario Andino), practicándose de esta forma la fiesta del huch´uy pukllay (Carnaval Chico), en Juliaca conocido también como Qhashwa de San Sebastián, danza de Machu Aychas y Chiñipilcos, y danza de los toqoros. Son inicios del carnaval propiamente dicho, gran carnaval o Hatun Pukllay, del mes de febrero o Hatun Poqoy (gran maduración) de los frutos que brinda la Pachamama, de la estación lluviosa que cursa el ande y el suelo qolla.
BREVE HISTORIAL DE MACHU AYCHAS Y CHIÑIPILCOS
Desde inmemoriales tiempos pre incas e incas, la Qhashwa (danza de carnavales, traducido del Quechua al Español) se desarrollaba íntegramente en el campo, al pie de las grandes sementeras de las “chacras”, con el advenimiento de la dominación colonial española, se traslada a la ciudad. En Juliaca, si bien no hubieron campesinos, los ejecutantes primigenios eran, empleados de hogares, cuarteleros y hoteleros, estos últimos denominados “hotel maqt´as”, cocineros, ayudantes de cocina, carniceros, camaleros, cogotudos, panzaqalas, cargadores, estibadores (de los del tren y del mercado), verduleros, comerciantes de mercachifles, laneros y rescatistas de lanas, cuereros, etc. Más tarde el afloramiento de familias juliaqueñas natas e íntegras, como los Borda, Ccalla, Chambi, Benavente, Pilco, Mamani, Condori, Yerba, Ito, Surco, Quispe, muy conocidos entre los ejecutantes desde niños, jóvenes y adultos. El desenvolvimiento de la Qhashwa era una sola, incluso hasta momentos de la entrada republicana sus ejecutantes estuvieron disfrazados con las policromadas “llijllas” cruzando el pecho y la espalda respectivamente y el uso de zampoñas o sikus (*) para la ejecución musical, tarolas, bombos y pitos de hueso para los varones y las damas con sombreros adornados de flores de la más variada especie proveniente del campo, primando el amarillo (q´ellu t´ika). Se presentaban en el escenario casnestolendo del huch´uy pukllay (carnaval chico), desde tempranas horas de la mañana, “…que en ningún lugar del Altiplano se encuentran otros semejantes, la leyenda dice: Que, en Jatun rumi (hoy Santa Bárbara), P´oqsillín (la región rocosa del cementerio), P´oqraqasi, Calvario y Huayna Roque, formaban las cinco fortalezas del pueblo, que llegará a ser más tarde Juliaca. Estas cinco fortalezas eran testigos de las grandes luchas sangrientas, cuando salían triunfadores los del lugar, era festejado el triunfo con inusitada algarabía, lo que a su vez de traducía en pifias y rechiflas a los vencidos y para lo cual, buscaban los lugares más altos” (Torres Juárez, Dionisio, “Monografía de la Provincia de San Román”, Edic. 1962). Efectuada la ofrenda a la Madre Tierra de semejantes fogatas, seguido de la ch´alla, posteriormente ofrecer la comilora o “merienda”, provista por los “capitanes y capitanas”, alféreces y sargentos. El “alferado” que conducía todos los años, por elección democrática y propuestas de los “salientes” desde los bandereros, coheteros, floreros, pulleros, etc. mas “coreógrafos” en la danza y el Director Musical encargados del la ejecución.
La llegada del siglo XX, trajo singulares modificaciones en la ejecución musical y el uso de toqoros y pinkillos, que al mismo estilo de nuestros incas y las influencias de la región amazónica que por cierto, en Puno existen vestigios de población amazónica en los valles del Candamo, Inambari y San Gabán, colindantes con la selva madredediosana y sus respectivos frutos, es desde esos lugares donde se proveen las cañas gruesas y delgadas, ejecutándose música pentafónica dando melodías en pinkillos y acompañamiento de toqoros, wanqares y tinyas (estos últimos similares a bombos y tambores que utilizaron en las fiestas del incanato). De igual forma el uso de chalinas grandes y gruesos de variados colores, tejidos y extraídos de las mismas fuentes y prodigios de la naturaleza circundante sobre todo del campo, y al alcance de los ejecutantes músicos y danzarines de ambos sexos, sin discriminación alguna, entre niños, jóvenes, adultos y senectos., mejor entre las clases sociales de cogotudos, panzaqalas, adinerados o sin contar con estos.
Según relatos orales de muy antiguas familias de las enunciadas, frisaban los años del novecientos cuarenta y cuatro, cuarenta y cinco cuando los adultos y mayores, también llamados cogotudos y “machus” (viejos), por orgullo y perorgullo, no permitían que jóvenes llamados también panzaqalas y “ch´iñis”, ascendieran hacia los “alferados” o a la organización de las próximas fiestas; el surgimiento de discrepancias convertidas en “profundas”, por posesión de las “fortalezas juliaqueñas”, otras propias y grupales. Surgiendo así en ascenso aún, en posesión, los territorios geográficos propios, que no permitían pasarlos apoderándose los unos del Este de la líneas del ferrocarril que surca Juliaca, y los otros hacia el Oeste; las invasiones por la fuerza presentes, iniciándose así esas luchas frontales, cuerpo a cuerpo, hasta derramamiento de sangre, entre toqorazos y pinkillazos y demás instrumentos musicales; más los wichiwichis colgantes de manos en las damas adornados con manzanas, membrillos y duraznos, sirvieron de defensa en ambos grupos, hasta posesionarse convenientemente y ejecutar su coreografía propia y particular en los lugares que actualmente conocemos como sus propios fortines. La leyenda señala que, en esas tantas agresiones y resistencia de ambos grupos, sin dar paso atrás, surgen los bravos, cogotudos, fortísimos y corpulentos hombres que desempeñábanse como carniceros, camaleros, cuereros o “machus” y otros seguidores, arremetiendo contra los jóvenes o “chiñis”, éstos, por no quedarse atrás, también arremeten, respondiendo por un lado:…¡machu aychas…! (carne vieja, traducido del Quechua al Español, voces unidas por relación que guarda con el desempeño laboral) y por el otro bando…¡ch’iñi pilkos! (de la voces quechuoaymaras ch´iñi=pequeño, que constituye una de las acepciones; y la otra, es de muy pegado, junto a, seguir a…), para el caso de Ch´iñipilkos, las dos acepciones son válidas; y Pilko: patronímico, que responde a la familia de los Pilco (hasta la fecha resuenan en oídos del pueblo juliaqueño); señalando a los jóvenes que estuvieron encabezados por los “Pilco” y sus familiares que formaban el otro bando. Desde aquel momento la lucha ha sido tenaz, sin retrocesos; en esos años incluso la danza por su naturaleza amorosa, bucólica, pastoril y carnestolenda se torna por demás guerrera; fruto de esas grescas callejeras, los heridos con traumatismos leves de haber recibido golpes de sus propios instrumentos musicales. El Hospital del actual “Cono Sur”, resultó repleto de danzarines hombres y mujeres. Al punto crucial, tuvo que intervenir la soldadesca del G.A.C. N° 4 “José Inclán”, acantonado en esta ciudad, para disuadirlos.
Todo ello ocurrió entre el 45 y el 48, del pasado Siglo, hasta que a finales del Carnaval del 48, llegaron a sendos acuerdos, de primera intención, los territorios geográficos delimitados los del este del ferrocarril para Machu Aychas y los del oeste para Ch´iñipilcos, las fortalezas de Santa Bárbara o Hatun rumi, Calvario y P´oqsillín para Chiñipilcos, en cambio P´oqraqasi (cerro tutelar que se ubica en el ingreso de la vía que une Juliaca-Ayaviri) y Huayna Roque para Machu Aychas; inclusive delimitación de algunos jirones y avenidas.
Es desde allí, sus atuendos se tornan más característicos a modo de distinguirlos, los colores clarísimos y simbólicos de la pampa y la juventud, de las chacras y sementeras cuyo reflejo son iniciando en sus sombreros, variando desde el amarillo, rosado y verde, adornados con ribetes relucientes, en sus largas y gruesas chalinas, adornos tejidos con borlas y flecos de los mismos colores, el celeste de sus camisas; toqoros y pinkillos pentafónicos, de esos variados colores, provenientes desde el milenario incario. Portando “cantimploras” y ch´uspas que cuelgan cruzados pechos y espaldas hasta la altura de la cintura, adornan a Ch´iñipilcos; en cambio los borceguíes, sumados a todo su atuendo; los colores, blanco (manteca), azul y rojo priman en Machu Aychas.
En damas distinguimos a las “manzanas” en ch´iñipilkos, ataviados de sombreros adornados de frescas y fulgurantes flores del carnaval, llijllas con adornos y ribetes de colores, blusas de bayeta adornados con colores de los indicados, polleras donde predominan el verde, amarillo y rosado, en la mano derecha portando un wichiwichi de diferentes colores a cuya parte central adornan manzanas, duraznos o membrillos, esta vez ya no para la “guerra” de antaño, sino respondiendo a la pareja en son de “aceptación” o correspondencia de sus amoríos, consecuencia de los carnavales o pukllay de los años que siguen. Por su parte Machu Aychas adornados con los colores señalados, en polleras y demás prendas, aún en wichiwichis priman los azules, manteca, rojo y verde oscuro, simbolizando la adultez y madurez, características singulares y distinciones de los bandos, muy bien definidos.
Surgen así en el escenario, esas dos grandes agrupaciones representativas del Carnaval Juliaqueño, emblema del folklore en Juliaca, símbolo innato del inicio y término fastuoso; añejo y prolongado carnaval como se le cita hoy en día.
Otro acuerdo, que se cumple en nuestros precisos días, es la de que año tras año deben encabezar las fiestas tanto del carnaval chico y grande, una y otra Agrupación, es decir se ha tornado más organizado, incluso el intercambio de Banderines entre los dos grupos está presente. Y, así los acuerdos van completándose porque en toda fiesta debe primar amistad, el compartir y la cooperación manifiestas.
En la ejecución musical en ambas agrupaciones tiene sus tres partes o según la qhaswa de recorrido o de ejecución en un escenario, destacan la introducción, guerra- tupay, la qhashwa propiamente y el kacharpariy (despedida, más conocido como: Fuga).
El Alcalde Juliaqueño, en los años que cursan, implementa los agasajos convenientes, en el frontis municipal, llegando hasta escenarios de los “apus”.
La Qhaswa de esta ocasión, apertura las fiestas carnestolendas del Ande y Perú, para después de cuarenta días aproximadamente se produzca el Carnaval propiamente dicho (hatun pukllay), en Juliaca, desde allí hoy en día presenta ribetes muy singulares, mostrando lo añejo, prolongado, fastuoso, moderno y contemporáneo.
* También se les conoce como phusa, antara, shiringa en lenguas aborígenes peruanas, en cambio en Español, Flauta de Pan.
BIBLIOGRAFÍA: – Torres Juárez, Dionisio, “Monografía de la Provincia de San Román”. Edic. 1962. – Luna La Rosa, Lizandro,“Zampoñas del Kollao”, Edit. Los Andes, 1965. – Alvarez Enríquez, Samuel, “EL Carnaval Juliaqueño”en el Kollao y el Ande (inédito). – Revistas: “Machu Aychas” y “Los chiñipilcos”, publicados por cada organización. ° Poeta y folklorólogo, actual miembro directivo de RR.PP. participa como activo Ch´iñipilko, desde 1982, del Siglo pasado.
Escribe: Samuel Alvarez Enríquez

En medio de ritmos folclóricos y un espectáculo variado, el último lunes en la noche se llevó a cabo la presentación del libro titulado “La Diablada Puneña, origen y cambios”, que plasma de manera documentada, la génesis de esa danza y dónde surge, desbarantando así la teoría de algunas personalidades de Bolivia, que se la irrogan como suya.
El texto tiene la autoría de Juan Palao Berastain, un antropólogo dedicado al tratamiento y evolución de las corrientes culturales en el altiplano peruano.
El texto recopila valiosa bibliografía, existente aún en Bolivia, que corrobora la tesis de que la diablada es una danza mestiza -no autóctona del altiplano peruano-, y que los inicios de esta danza se remontan en Juli, donde es impuesta por los españoles para predicar el catolicismo, aprovechando las costumbres y rituales de los aymaras en faenas de caza al ganado de estas zonas. Esa simbiosis, sumada a los matarifes de Puno, conocidos como ‘mañazos’, sería la que gestó la diablada, y esto es reconocido en crónicas históricas y aún en documentos del primer traductor del aymara Ludovico Bertonio, en el siglo XVII.
LANZAMIENTO. Tal como lo hiciera en la ciudad de Puno -el pasado 30 de noviembre-, el último lunes se presentó este libro en el Congreso de la República. A la ceremonia asistieron los congresistas de la bancada puneña: Margarita Sucari, coordinadora del Grupo Parlamentario Puno; Aldo Estrada Choque; Yhony Lescano Ancieta; Susana Vilca, Tomás Cenzano; la parlamentaria Luisa María Cuculiza; el viceministro de Interculturalidad, Jose Carlos Vilcapoma; la presidente de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno (FRFC), Yeni Silva Quispe; y el presidente del Directorio de Electro Puno, Hugo Rodríguez Benavides.
MAJESTUOSA. Al respecto, la congresista Sucari manifestó que la diablada, es una danza majestuosa, hermosa y colorida que constituye una importante expresión de la tradición histórica, cultura y folclóre. ‘No solo se baila a nivel de nuestra Región sino además a nivel nacional e internacional en una serie de festividades religiosas y de diferente índole’, dijo.
El parlamentario Estrada Choque, sostuvo que la publicación es el resultado de un minucioso estudio. ‘Ya que nos brinda información histórica así como una importante investigación respecto de los orígenes de esta danza’, indicó.
357 DANZAS. Finalmente, la coordinadora del grupo parlamentario indicó que en la regón Puno existen 357 danzas registradas y que otras 300 danzas esperan por dicho registro.
Asimismo, planteó que se debería realizar un trabajo conjunto con el Ministerio de Cultura con la finalidad de que la Diablada pueda ser considerada como patrimonio cultural de la humanidad.

Comparsas, música, danzas y color en Palacio de Gobierno dieron el marco propicio a la ceremonia de lanzamiento de la Festividad de la Virgen de la Candelaria 2011, que se realizará en Puno desde fines de enero y los primeros días de febrero del próximo año.
El acto, que viste de gala a la Casa de Pizarro, presenta varios números artísticos como un adelanto de lo que será en la ciudad altiplánica la imponente celebración a su patrona.
En Puno, las festividades combinan misas y novenas en el Santuario de la Virgen de la Candelaria, procesiones y adoraciones, con un vasto y colorido concurso de danzas nativas, en que participan miles de danzantes y bandas de música.
La fe y la devoción se juntan con las expresiones paganas para celebrar a la virgen.
Asistieron a la ceremonia en Palacio de Gobierno los congresistas por la región Puno Aldo Estrada, Alfredo Cenzano, Yonhy Lescano, Margarita Sucari y Susana Vilca.
Y con ellos, el alcalde provincial de Puno, Luis Butrón Castillo; y la presidenta de la Federación Regional de Folclor y Cultura de Puno, Yenny Silva Quispe.
En esta ceremonia, los sicuris, de la asociación educativa y cultural de Rurarccaya, abren la parte artística de la presentación. El sicuri es un símbolo de la identidad de Puno, llamada también la “Nación Altiplánica”.
En seguida, la morenada, de la asociación central folclórica de Puno; la saya, la wifala, y la diablada, ganadora del último concurso de danzas de trajes de luces de la festividad de 2010.
Puno, la Capital del Folclor Peruano, celebra cada año la más grande fiesta patronal del país. Las calles, adornadas con guirnaldas y luces, se convierten en el espacio perfecto para el desfile de 40,000 danzarines y 9,000 músicos de todo el departamento, durante los 17 días que duran los festejos.

Sería poco probable que alguien negase la emoción y el vértigo que se siente, cuando se está en Puno, escuchando, en el frío helado y cortante de la noche, el sonido de cientos de sikuris resoplando una y otra vez sus zampoñas y sikus, en un diálogo musical, pregunta respuesta, al ritmo de bombos que van marcando el paso. Importa poco que no se haya nacido o vivido en Puno. La sensación es igual.
Entonces se necesitará un efluvio líquido –si es un trago de pisco, mejor– para poder retener y contener en el corazón esa vibración sublime, caliente, quemante. Irá subiendo, despacio o quizá de golpe, desde el estómago hasta el pecho y explotará sólo cuando el cuerpo y los pies, sin resistencia, se dejen llevar por el vaivén de las ondas sikurianas, bailando y moviéndose sin tregua. El aire faltará, la respiración se acelerará y el latir del corazón producirá una espontánea taquicardia comparable a la que siente cuando se alcanza el amor.
En seguida, se verán callecitas pequeñas, atiborradas de gente, largos ponchos rojos, chullos abrigadores, ojotas con medias blancas de lana; se sentirán alientos de alcohol y coca, saliva dulce, tierra mojada; la plaza de Armas se verá iluminada por una luz neón, la Basílica Catedral se difuminará en medio del cielo oscuro hasta perderse en un punto blanco hacia el lado derecho que a la distancia será la estatua del inca Manco Cápac, erigida en el cerrito Huajsapata, desde donde señala al lago Titicaca. El frío nos invadirá nuevamente y entonces sabremos que estamos en Puno, en una noche de sikuris, en medio de cualquier fiesta, deshojando sonidos y ritmos, sintiéndonos en trance, con una mareación ascendente, casi “súper hombres”, como uno de los versos de Dante Nava.
Seremos poemas, poesías, cronopios y famas en medio de una constelación de sonidos. Quizá porque, ¿acaso sea el sikuri la voz que la Madre Tierra necesita para comunicarse con los extramuros del mundo, el cielo y el infierno? Y nosotros: sus escuchantes, sus danzantes, sus ejecutores, ¿los emisarios? Mísiles autopropulsados, poseídos por la velocidad y el vértigo de las ondas sonoras.
DOS
Estas palabras son escritas en medio de una música de sikuri. El estéreo repite las canciones del CD que contiene el concierto ofrecido por los Sikuris “27 de Junio Nueva Era”, en el cine teatro Municipal de Puno, hace 20 años, el 25 de julio de 1990. Material discográfico que ha sido producido para celebrar los 40 años de fundación de esta institución musical, siendo presentado en Lima, Puno y Buenos Aires.
El inicio de los “27 de Junio” se remonta al interés de jóvenes puneños radicados en Lima, estudiantes de las universidades de Ingeniería, Agraria La Molina y San Marcos, que confluyendo en un pensamiento de izquierda fundaron en 1970 la Asociación Juvenil Puno (AJP), con el fin de defender los derechos y articular a los migrantes puneños.
A los dos años, en 1972, crearon el conjunto “Zampoñas de la AJP” y, posteriormente, a su regreso a Puno, en 1979, fundaron el “Conjunto de Sikuris 27 de Junio”. A partir de entonces se conformaron bases en Arequipa, Cusco y Juliaca.
Después de 10 años, en 1989, momentos en que el Perú vivía la amenaza del terrorismo y el primer gobierno de Alan García llegaba a su término, y en Puno se vivía una ola de violencia, asesinatos y atentados; la presencia de Sendero Luminoso al interior de los “27 de Junio”, que pretendía ideologizar políticamente a sus integrantes, devino en la división del conjunto.
La institución musical perdía su razón de ser y corría el riesgo de convertirse en un espacio político para la cooptación militante de cuadros senderistas. Ante ello, dos liderazgos enfrentados terminaron en la escisión del conjunto. Por un lado se quedaron los “27 de Junio”, como tal –liderados por Rufino Pineda, los hermanos Ruso y Abel Núñez, entre otros–, continuando con sus ensayos en su local de la urbanización Puno; y por otro, se fundó –con César Suaña a la cabeza, la familia Loayza Choque y otros–, el denominado “27 de Junio Nueva Era”, que empezó sus ensayos en el parque Mariátegui.
Fueron los “Nueva Era” quienes en 1990 realizaron un concierto en el cine Municipal de Puno y que hoy podemos escucharlo en el referido CD. Pero también este concierto sirvió para romper el prejuicio que existía entonces, entre las agrupaciones de sikuris, de que éstas sólo debían ejecutar su música y arte en las calles y no en escenarios.
El CD “Sikuris 27 de Junio Nueva Era en concierto” contiene 14 canciones o “captaciones” de agrupaciones de sikuris de Huata, Conima, Cojata, Huancané, Taquile y Amantaní. Hecho que resulta alentador porque contribuye a que estos variados estilos del sikuri no se pierdan, pero al mismo tiempo, porque los “Nueva Era” deben sentirse obligados a crear composiciones propias. Felizmente se encuentran en ese camino, creando bajo la coordinación musical de Zenón Clemente Calizaya y la influencia del estilo sikuriano de Taquile.
El nombre “27 de Junio” fue asumido a raíz de los hechos ocurridos aquel mismo día en 1972, cuando a Puno llegó la primera dama Consuelo González de Velazco, y se generó un violento enfrentamiento entre las fuerzas del orden, los velazquistas y un grupo de estudiantes de izquierda radical de la Universidad Nacional Técnica del Altiplano (UNTA). Producto de ello, resultaron muertos los estudiantes Roger Aguilar, Augusto Lipa y la señora Candelaria Herrera, vendedora del mercado Central. Desde entonces, esta fecha es recordada en Puno como emblemática.
TRES
He recordado mi niñez, en la Urbanización Puno, a fines de los 80, donde los “27 de Junio”, todavía no divididos, tenían su local –una casa a medio construir que al parecer no tenía dueño, donde guardaban las zampoñas y los bombos–, todas las noches, a partir de las seis o siete, empezaban sus ensayos. Yo, para entonces, si aún seguía en la calle, ocupado con los amigos y amigas del barrio jugando entre los árboles y los jardines a juegos que de paso servían para “enamorarse” de las chicas “mayores” –entre ellas Silvia–, me quedaba a ver a esos hombres vestidos con ropas comunes que venían a soplar las zampoñas y que después, el día menos pensado, aparecerían con trajes especiales de ponchos y plumas, todos iguales.
Si no me quedaba hasta esa hora, era porque ya tenía que irme de la mano de mi abuela Mamilala, que venía a buscarme por las calles del barrio, apenas el cielo empezaba a oscurecer, para llevarme a casa. Era triste tener que irse dejando a Silvia que como chica “mayor” tenía más permiso que yo y también perderse de ver a los “27 de Junio” que, poco a poco, iban haciendo su ronda para ponerse a tocar. Ya había que salir más tarde, chalina a media cara, abrigo grueso de “soltero” y guantes de lana, para ver el final del ensayo –y también ver si por ahí andaba Silvia–, y poder comer una salchipapa en el cruce de Floral con La Torre.
Otras veces, los sonidos de los “27 de Junio” acompañaban la tarea que tenía junto a mi abuela, en el patio de la casa, de encender los mecheros y lámparas a kerosene y gas, minutos antes de las seis de la tarde en que religiosamente la luz eléctrica se apagaba en este sector de la ciudad. Pues, “Sendero” caminaba por las calles puneñas y había temor. Así, cada vez que no había ensayo de sikuris y tampoco luz, la urbanización Puno quedaba sumida en el silencio absoluto, hecho que para todos los vecinos resultaba extraño, ya que siempre estuvimos acompañados por el eterno sonido de los motores de la Planta Eléctrica que colindaba con la urbanización.
Después con el paso de los años, los “27 de Junio” se fueron a ensayar al parque de La Madre, al frente de la urbanización. Los amigos y amigas del barrio ya habíamos crecido. Dejamos de frecuentarnos y los juegos infantiles apenas quedaron guardados en nuestro recuerdo. Nunca más volví a ver a Silvia.
CUATRO
Con el correr de los años, el sikuri ha extendido sus sonidos e influencias musicales a otros espacios, más allá de las agrupaciones de sikuris, claro está, y de los grupos de música latinoamericanay folklórica, aunque estos últimos, en algunos casos, hayan convertido la fuerza del sikuri en un complaciente y plástico sonido romántico a la sazón de su estilización musical. Muestra de un botón: Kjarkas.
El sikuri ha sido adaptado y fusionado también por un creciente número de grupos de rock, hard rock y música electrónica, de diversas partes del mundo, que lo han integrado a sus composiciones musicales. Por citar algunos ejemplos, encontramos al grupo boliviano de thrash metal “Alcoholika”, que tiene entre sus mejores canciones, una interesante fusión de guitarra distorsionada y sikuri guerrero y agresivo, en sus temas “I am Bolivia” y “Raza de Bronce” . En Lima, podemos mencionar a “Kranium” que en un estilo denominado folk metal también asimilan instrumentos andinos entre ellos el siku . En Puno, el grupo Karma, viene haciendo una interesante mezcla donde, por ejemplo, se funden covers de Deep Purple con sikuri. A cualquiera de ellos se les encuentra en internet.
Por su parte, la Federación Regional del Folklore y Cultura de Puno, tiene afiliadas a 53 agrupaciones de sikuri, 20 de ellas en Puno ciudad y el resto provenientes de las distintas provincias y distritos de la región. En muchas otras ciudades del Perú, existen asociaciones y elencos de danza en torno al sikuri. En Lima, tanto la Universidad Nacional de San Marcos como la Pontificia Católica del Perú, tienen sus Asociaciones de Sikuris que, con el apoyo de las gestiones rectorales, desarrollan un importante trabajo de difusión musical. (¿Y la UNA?) y fui en Argentina, Chile, Bolivia, Estados Unidos, Austria y Francia también existen otras agrupaciones y/o asociaciones.
Hay la iniciativa de parte de los sikuris “27 de Junio Nueva Era” de proponer el primero de agosto como el Día Internacional del Sikuri, relacionándolo con el inicio de las celebraciones a la Pachamama según el calendario andino.
Cuestionables o no, innovadoras o repetitivas las fusiones, ahí está el espectro del sikuri, sus sonidos y su música, presente en los extramuros del mundo, como un viento cósmico que alela e invade las fibras más intimas del corazón de quien lo toca, lo escucha y lo baila.
Christian Reynoso
10 connotados guitarristas del Perú y otros países, participarán en el Festival Internacional de Guitarra Puno-2010, a desarrollarse entre hoy lunes y mañana en las instalaciones del Cine Teatro Municipal de Puno.
El evento es organizado en su cuarta versión por la Asociación Cutural Chullka, que tiene como representante a Roberto Pachari, expresó Huby Espinoza Tapia de UPA – Eventos Culturales.
“Es uno de los pocos eventos que tienen características singulares y extraordinarias, pues participarán los mejores guitarristas de diversas regiones del país así como del nivel internacional, y esto se realiza una sola vez al año”, comentó.
Recordó que en la anterior presentación del Festival de Guitarras, tuvo una gran acogida por parte de la ciudadanía, ya que se interpretaron diversos temas musicales, los mismos que fueron de calidad, pues ahora también estará uno de los más destacados guitarristas como River Oré.
Dijo que hoy a las once de la mañana se desarrollará una conferencia de prensa en las instalaciones del club Kuntur de la Ciudad Lacustre. Además citó a los siguientes participantes del festival. (KCH)
BREVE RESEÑA DE ARTISTAS
DIEGO PRADO (Francia) Estudiante de guitarra clásica de ciclo profesional en el Conservatorio Nacional de Paris.
CARLOS ERNESTO VARONA (Cuba). Integró la Orquesta Juvenil de Guitarras dirigida por el maestro Antonio Rodríguez que inauguró el XI Festival Internacional de Guitarra de La Habana.
FABIANO BORGES (Brasil). Estudió la guitarra de siete cuerdas, sobre todo en su maestría, concluida el año 2008 en la Universidad de Brasilia.
HECTOR OSAKY (Bolivia). Desde 1992, ha tocado como solista en conciertos de guitarra y al lado de grupos de cámara, coros y orquestas en Bolivia, así como Perú, Uruguay, Ecuador, Paraguay y Alemania.
MAURICIO AGUILERA (Chile). Inicia sus estudios de guitarra de manera autodidacta a la edad de 15 años. Sus influencias musicales van desde el flamenco, jazz y clásico (fusión).
RIBER ORÉ (LIMA). Heredero de una tradición musical ancestral, ha realizado estudios con grandes maestros de la guitarra peruana como Carlos Hayre, Manuelcha Prado, Álvaro Lagos y Sergio Valdeos.
VICTOR CAMACHO (Lima). Músico, docente e investigador. Empezó sus estudios de guitarra costeña con el Maestro “Pepe Torres” y posteriormente guitarra andina con el maestro “Raúl García Zarate”.
DÚO TACNA SUITE (Tacna) Randhi Hurtado Sandoval (primera guitarra) y Junior Neyra Murillo (segunda guitarra), estudiantes del noveno ciclo de música de la Escuela Francisco Laso de Tacna.

La asamblea de presidentes y delegados de la Federación Regional de Folklore y Cultura de Puno efectuada el fin de semana, aprobó el cronograma de actividades de la Festividad Virgen de la Candelaria – 2011, la misma que se inicia con la celebración del Día Internacional del Sicuri el primero de agosto.
La presidenta de la Federación del Folklore y Cultura, Yeny Silva, dijo que el concurso de danzas autóctonas de la festividad de la Virgen de Candelaria será el domingo 30 de enero, mientras que el concurso de danzas con traje de luces y la gran parada de veneración serán el domingo 6 y lunes 7 de febrero del 2011.
Por otra parte, indicó que con motivo de la celebración del Día Internacional del Sicuri el domingo primero de agosto, se está invitando a todos los conjuntos a participar del izamiento de la Bandera de Puno y al pasacalle de conjuntos en la plaza de Armas.
Por otra parte, Marco Gavilano, presidente de Sicuris 27 de Junio Nueva Era, indicó que esta celebración tiene como objetivo reconocer a todos los conjuntos de sicuris, ayarachis, zampoñadas, chirihuanos y otros de la región, por su labor persistente en la difusión de la música de sicuris en nuestro país, latinoamérica, norteamérica y Europa y afirmar nuestra identidad andina y puneña.
Añadió que el Día Internacional del Sicuri recibe el respaldo del municipio de Puno, el Instituto Nacional de Cultura (INC) Puno, la Dirección Regional de Educación, así como del PELT y PRONAA, quienes estimularán a los conjuntos.
Finalmente dijo, que el izamiento de la Bandera de Puno el próximo domingo estará a cargo de Silverio Yucra Mamani, de Sicuris del Barrio Mañazo, y Rosendo Aza Cutipa de Sicuris Juventud Obrera, ambos símbolos vivientes de los dos conjuntos más representativos de la capital de la región.
Sus orígenes se remontan al 24 de junio de 1989, en honor a la Pachamama y al campesino puneño. Lenin Tunque Palomino, presidente de la Asociación de Arte y Folklore Yawar Inca, manifestó que en los 21 años que mañana cumplen, la institución cultural que dirige se ha dado un lugar trascendental entre los grandes.
Comentó que en un principio el número de danzarines con que contaba esta agrupación era muy reducido, debido mayormente a que la tendencia dancística apuntaba hacia los bailes modernos como la saya, que para la época entraba en boga, desplazando a las autóctonas.
Sin embargo, reconoció la importante labor que desde el sector Educación se ha venido promoviendo, en cuanto a la revaloración de las danzas propias del departamento, y en especial, la promoción y difusión del arte del Sicuri en sus distintas formas.
“Me siento orgulloso de que la cultura andina autóctona, y en particular al ‘sicu’ puneño, se le esté dando mayor importancia sobre todo en la juventud, que son los directamente llamados promover lo nuestro”, resaltó el joven directivo al señalar que ésta es muy revalorada por los extranjeros.
Su destacada participación en festividades patronales como el de la Virgen María de la Candelaria y Carnavales en Juliaca, les habría otorgado el privilegio de ganarse un sitial entre las danzas más atractivas de Puno, lo que les valió invitaciones para participar en le fiesta del Inti Raymi en Cusco.
A la fecha, cuentan con más de 40 mujeres en el elenco de baile, mientras que alrededor de 30 varones lo integran, con coloridos atuendos hacen gala de su talento al tocar las zampoñas y los tambores, dirigen la comparsa a son de alegres notas que inducen a bailar a cualquiera.
El grupo de música latinoamericana Savia Andina, conocido por sus composiciones sociales con calor humano, viene a rendir un homenaje a las poblaciones pujantes de Juliaca y Puno.
Y este sábado 1 de mayo se presentarán en el Cine Puno, a esa misma hora.
Las entradas generales cuestan 20 soles, preferencial 30, zona VIP 40 y Platinium 60.
Los tickets se venden en las boleterías de la farmacia Arcángel o en las mismas salas de presentación.
El conocido grupo Savia Andina interpretará temas emblemáticos como El minero, A los bosques, Verbenita, Kalanchito, Las ninfas, Danza del sikuri y otras canciones de sus últimos discos.
feliz día del trabajo. Las presentaciones del conocido quinteto tiene preparados conciertos alusivos al Día del Trabajo, sobre todo a los temas donde se rescatan temas sociales y de protesta contra las múltiples situaciones que pasan los pobladores del altiplano sudamericano.
Las veladas serán recordadas en la voz de Gerardo Arias.
Savia Andina no es sólo la imagen de músicos con notable dominio de instrumentos nativos, sino un mensaje sonoro de auténtica significación entre los pueblos de Perú, Bolivia y todo el continente.
La música popular motiva un goce estético y está ligada a los puneños. Savia Andina pasó a recrear su repertorio con temas del acerbo latinoamericano. La década de los ochenta marca otra etapa en la trayectoria, esta vez con el sello de música folklórica boliviana.
Internacionales. A lo largo de tres décadas, se ha constituido en uno de los grupos más representativos de la música boliviana. Sus actuaciones en escenarios reservados para los grandes artistas ha hecho que su propuesta no sólo madure en lo profesional, sino que marque una nueva proyección. Francia, Estados Unidos, Japón, Rusia, Australia y la casi totalidad de países latinoamericanos conocen su trabajo. Savia Andina nació en La Paz y ahora conquista casi todo el mundo.