Los sinsabores de la folclorista más grande
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- Date: ago 29,2011

El éxito de la película “Violeta se fue a los cielos” radica en el interés de conocer las motivaciones de una mujer que decidió cantarle a la vida, pero que sin embargo, terminó arrebatándosela, agobiada por las penas del corazón. El folclorista chillanejo Osvaldo Alveal fue muy cercano y revela que el de 1967 no fue el primer intento de suicidio.
“La figura de Violeta es tan grande que da para varias películas”. Con esta frase, el director de cine, Andrés Wood, intenta explicar la elección de los pasajes que retratan a la artista en la película “Violeta se fue a los cielos”, que acaba de llegar esta semana a Chillán luego de haber reventado la taquilla nacional.
El film que ha acaparado la atención del país durante las dos últimas semanas, repasa su niñez, el trabajo de investigación que desarrolló a lo largo de Chile, los viajes al extranjero y la decadencia emocional que la llevó a suicidarse en su carpa de La Reina, en 1967.
Pero sin duda ella era más y así lo confirma el folclorista Osvaldo Alveal, quien compartió una cercana amistad con la artista. “La verdad es que tenemos que recordar que la película tiene muchas partes que son propias de la ficción. Es una película, pasa lo mismo con los libros. Conocí a Violeta en el colectivo ‘Chile Ríe y Canta’ gracias a René Largo Farías, quien fue mi formador. Él me dio la posibilidad de compartir el escenario con los más grandes del folclor como Violeta, Víctor Jara, Patricio Manns y Héctor Pavez. Para mí fue enriquecedor porque los conocí más como seres humanos que como artistas. Estuvimos en largas giras y nos compenetramos como personas”, recordó.
En estos largos períodos de tiempo, Osvaldo tuvo la posibilidad de compartir con la folclorista que ha despertado tanto interés y de asistirla en los momentos más difíciles, antes de su muerte. “El carácter de la Violeta era muy fuerte. Ella era muy posesiva. Pero la película no aborda que ella tuvo dos intentos de suicidio antes de matarse. La primera vez tomó pastillas y yo acompañé a Héctor Pavez a la clínica en donde la tenían. Recuerdo como si fuera ayer cuando él la retó, hasta le tiró unos garabatos por lo que había hecho y le dijo que se mejorara para que pudiera volver a su carpa”.
Alveal recuerda que en el segundo intento de suicidio, Violeta se cortó las venas. “Fueron períodos de pena para ella. Ángel y la Isabel la dejaron sola, instalaron otro local y no la llevaron nunca. Tampoco la fueron a ver a La Reina. En la carpa ella tenía sólo permisos provisorios. No tenía baños y constantemente estaba siendo hostigada por los inspectores que le pasaban partes. El desamor de los hijos y del suizo catapultaron su muerte. Yo siempre he dicho que Gilbert Favré la utilizó para llegar a Chile. Luego se fue a Bolivia y se casó. Todas esas cosas gatillaron lo que pasó con ella después”, recordó.
“Como amigos de ella, sabíamos que tenía tendencia suicida. Pensábamos que algo podía ocurrir, pero no sabíamos cuándo, hasta que pasó”, señala mientras recuerda los días previos a la muerte de la artista.
“Nosotros teníamos una gira a Punta Arenas. Ella estaba incluida en esa gira, estaban los afiches hechos anunciándola. Días antes, ella fue a casa de René (Largo Farías) a pedir más plata y René le dijo que no le podía asegurar más recursos. Ella no fue a la gira y nosotros viajamos igual, a pesar que la esposa de René le insistió para que la llevásemos de todas formas. Alcanzamos a llegar a Punta Arenas y nos enteramos de la noticia. Suspendimos la gira y nos vinimos a Santiago para los funerales. René venía deshecho en ese viaje, con cargo de conciencia”, precisó.
-Osvaldo, ¿cómo se explica el hecho que Violeta le haya cantado a la vida y luego se haya suicidado?
- La letra de la canción es porque la vida no la hizo ni ciega, ni sorda, ni muda, ni mutilada. Pero en ningún momento de la canción habla del amor que esperó. La Violeta tuvo mucha capacidad de amar, pero su amor no fue retribuido.
-¿Qué pasajes de la película piensas que no corresponden a la realidad?
- La guagua que Violeta perdió cuando estaba en Europa quedó al cuidado de Hilda y no de los niños, como se aprecia en la película. Nadie deja a unos niños pequeños a cargo de un bebé. Además, la Violeta no se mató sentada. Puso la guitarra en el suelo y se tendió. Luego, colocó su cabeza sobre la guitarra y se disparó.
-Han surgido algunas críticas de la familia Parra por cómo se muestra a Violeta en la cinta ¿Wood logra retratar bien su personalidad?
- Cuando se casó Ángel (su hijo) con la Marta Orrego, no la invitaron porque las relaciones no eran las mejores. Pero ella llegó con un abrigo de piel y las medias amarradas a mitad de pierna. Así era su personalidad. La vida de la Violeta no cabe en una película. Los creadores podrían pensar en una seria. Su vida fue demasiado intensa. La Violeta fue una de las personas más importantes que conocí vinculadas al folclor.
-¿Qué otras cosas llamaron tu atención?
- El trabajo de la actriz Francisca Gavilán es extraordinario. A la Violeta le dio viruela cuando niña y me consta que tenía unas marcas bien profundas en la cara. Nunca fue un complejo para ella porque tenía una personalidad arrolladora.
-¿Cómo recuerdas esas giras que realizaste con ella?
- Las giras al norte eran en góndolas, no eran buses como los que conocemos ahora. De pronto, hasta cargaban gallinas. Las distancias eran muy largas y parábamos en todos los pueblos. Mostrábamos el trabajo de todos los artistas. Hacíamos dos funciones y tratábamos de dormir.
Lavábamos nuestra ropa y la sacábamos con un palo afuera de la micro para que se secara. La Violeta nunca podía dormir y se ponía a tocar la guitarra cuando el resto quería dormir. Nosotros le tirábamos los zapatos y ella nos echaba unos garabatos. El otro día pensaba con Pato Manns en la trascendencia de ella. Si hubiéramos sabido, no le habríamos tirado los zapatos por la cabeza.






Isabel Parra, hija de la cantautora chilena Violeta Parra, viajará en febrero a Cuba junto a la presidenta del país, Michelle Bachelet, para presentar la reedición de un libro sobre su madre en el que ha colaborado el trovador cubano Silvio Rodríguez.














