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Quilapayún rindió homenaje a Víctor Jara


Repasando 45 años de prolífica trayectoria, Quilapayún se presentó la noche del miércoles 18 de enero en el Teatro NESCAFÉ de las Artes y rindió un sentido homenaje al desaparecido cantautor chileno Víctor Jara.

El repertorio del concurrido concierto incluyó canciones de Jara, temas de los dos últimos discos de la agrupación y algunas canciones que fueron hechas durante los años que los músicos vivieron en el exilio y que en su momento no fueron muy escuchadas en Chile.



Más de 150 intérpretes formarán parte del concierto Víctor Jara Sinfónico, montaje que se llevará a cabo el miércoles 14 de septiembre, a las 19:00 horas, en el Teatro Municipal de Valparaíso.

La presentación estará a cargo de la Orquesta del Conservatorio de Música de la PUCV, miembros de la Banda de Conciertos de la Armada de Chile y los coros del Liceo Eduardo de la Barra, Liceo Experimental Artístico de Antofagasta y Coro del Instituto Superior de Comercio. Las agrupaciones serán dirigidas por el maestro Gonzalo Venegas.

El concierto incluirá las más reconocidas canciones del cantautor chileno, como “Te recuerdo Amanda”, “El cigarrito”, “Manifiesto”, “La partida” y “El derecho de vivir en paz”, piezas que fueron orquestadas por el compositor nacional Carlos Zamora como una gran suite sinfónica para coro, solistas y orquesta.

Víctor Jara Sinfónico fue estrenado en 2006 y grabado el año 2008 por la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción, junto con el Coro de la Universidad de Concepción, la voz de Manuel García y la dirección de Guillermo Rifo.

Las entradas para el concierto se encuentran disponibles en la secretaría del Conservatorio de Música de la PUCV (Bellavista 189, Recreo,Viña del Mar9 con valores de platea baja $2500, balcón $2000 y paraíso $1500.



Con un homenaje al cantautor chileno Víctor Jara, el grupo Quilapayún ofrecerá un concierto único el próximo 14 de septiembre, en el Teatro Metropolitan, de esta ciudad.

Invitada por el Centro Cultural El Juglar A.C., la agrupación dirigida por Eduardo Carrasco interpretará las canciones de Jara y las que han hecho de su repertorio un emblema de libertad, lo que confirma que la música siempre ha estado unida a lo mejor de las causas humanas, informó ese centro cultural en un comunicado.

Creada en julio de 1965, en Santiago de Chile, Quilapayún es una agrupación musical legendaria; su historia va de la mano con las mejores causas de América Latina y su canto ha acompañado a varias generaciones de espectadores; ha inspirado a millones de luchadores sociales con su entusiasmo y la fuerza de sus composiciones.

Con poco menos de 50 años de trayectoria, Quilapayún tiene un lugar ganado a pulso en la música popular del mundo, no sólo por la temática de sus letras, sino por la calidad vocal y sonoridad que le ha dado un sello personal a su música y a la canción latinoamericana.

La agrupación está integrada por Carlos Quezada, Hernán Gómez, Rubén Escudero, Hugo Lagos, Guillermo García, Ricardo Venegas, Ismael Oddó (hijo de Willy Oddó), Sebastián Quezada, Ricardo “Caíto” Venegas y Fernando Carrasco.

Víctor Jara (28 de septiembre de 1932–16 de septiembre de 1973), fue un cantautor chileno que dirigió el grupo Quilapayún de 1966 a 1969, fue una figura emblemática de la canción que mantuvo, su música y su compromiso, al lado de las más importantes luchas libertarias en las décadas de los 50 y 70, en América Latina y el mundo.

Nació en el seno de una familia campesina de Ñuble, y es por antonomasia un referente internacional de la canción reivindicativa.

El 11 de septiembre de 1973, tras el Golpe de Estado de las Fuerzas Armadas chilenas contra el presidente Salvador Allende, encabezadas por el General Augusto Pinochet, fue capturado mientras defendía su fuente de trabajo y el futuro de la democracia chilena.

Detenido junto a profesores y alumnos en la Universidad Técnica del Estado, Jara fue conducido al Estadio Chile (actualmente Estadio “Víctor Jara”). Ahí lo maltrataron y torturaron durante horas, le golpearon las manos hasta rompérselas y finalmente lo acribillaron el 16 de septiembre del mismo año.

Víctor Jara fue una de las figuras más destacadas en el ámbito de la Nueva Canción Latinoamericana, unió distintos talentos –no sólo fue interprete, compositor, luchador social, militante comunista, sino que trabajó al lado de titiriteros, bailarines, grandes investigadores del folclore, teatristas ejemplares como Atahualpa del Cioppo y otros, los mejores del momento.

Sus canciones tomaron del folclor chileno las formas y al lado de figuras fundamentales como la de Violeta Parra, redimensionaron con sus temas la forma de concebir e interpretar la música del continente americano.


9no Festival Victor Jara Siempre Canta


Homenajean a Víctor Jara


El 29 de mayo de 1970 Víctor Jara presentó ‘Canto Libre’ por primera vez en el Aula Magna de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. 40 años más tarde, la Universidad de Valparaíso ha rendido un homenaje al músico chileno asesinado.

Una docena de artistas de Argentina y Chile participaron en el multitudinario concierto dedicado al símbolo del canto chileno. Florcita Motuda, Manuel Sánchez, Manuel García, Nano Stern, Pascuala Ilabaca y Leo Quinteros, entre otros, reavivaron algunas de las canciones más cantadas por juventudes de los setenta, de los ochenta y del siglo XXI.

Al concierto acudió también la viuda del artista, Joan Jara, quien agradeció la presencia del millar de asistentes y reconoció que estuvo a punto de no acudir al evento. “Ha sido un momento muy emocionante, también histórico. Hoy día casi no quise venir, sabía que el acto me iba a traer mucha angustia, tristeza, hacer memoria de toda esa época. Al final decidí ser valiente y venir”, comentaba la ex mujer del músico.

“Gracias a momentos como éste podemos llevar a Víctor en nuestros corazones. Muchas gracias a los cantautores, a los jóvenes que aún disfrutan de sus canciones, a la Universidad de Valparaíso y a todos los que ha venido”, dijo emocionada Joan Jara.

Momento histórico

“Lo que hemos tenido aquí hoy es una conmemoración pero a la vez una celebración. Pocas veces se juntan artistas de tan renombre y es un orgullo haberlos tenido presentes en el mismo lugar donde Víctor cantó hace 40 años”, manifestaba alegre Aldo Valle, rector de la Universidad de Valparaíso.

El académico añadía además que: “Lo más importante del encuentro es su significado. Aquí se conservó la grabación de Víctor Jara y aquí, a pesar de la represión y de la dictadura, se grabó y se reprodujo para el resto del mundo”.

Este concierto quedó registrado en cintas magnéticas que solamente personal de Radio Valentín Letelier pudo conservar.

Los invitados interpretaron los mismo temas que cantó el artista chileno hace 40 años, y en el mismo orden. Al igual que por aquel entonces, el concierto fue retransmitido en vivo por Radio Valentín Letelier, ya no sólo por las ondas radiofónicas sino también en el moderno ciberespacio www.radiovalentinletelier.cl.

Para el argentino Nano Stern, uno de los artistas que actuaron en el Aula Magna de la Escuela de Derecho reconoció que: “Ésta ha sido una oportunidad muy importante para revivir una de las pocas presentaciones en vivo que se grabaron de Víctor Jara, por lo cual me siento muy feliz de haber sido invitado”.

Junto al argentino, los músicos locales Claudio Martínez y Pascuala Ilabaca reconocieron estar muy contentos de haber sido invitados. “Es para mí todo un honor representar a esta generación de cantautores que recordamos con cariño las letras de uno de los creadores más importantes que ha tenido este país”, reconocía el porteño Claudio Martínez.

El estadio Víctor Jara

Víctor Lidio Jara Martínez no fue únicamente músico. También era profesor universitario, político y director de teatro. Procedente de una familia campesina de la pequeña localidad de Ñuble, se convirtió en un referente internacional de la canción reivindicativa y de cantautor.

El folclorista fue torturado y asesinado en el antiguo Estadio Chile (llamado ahora Estadio Víctor Jara) por fuerzas militares pertenecientes a la dictadura de Augusto Pinochet, días después del golpe militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende, el 11 de septiembre de 1973.

El verso es una paloma



El primer entierro de Víctor Jara fue sin flores, cantos ni amigos. La anónima caminata entre la morgue y el Cementerio General fue toda la procesión que se le permitió a su viuda y dos acompañantes la tarde del 18 de septiembre de 1973. Sobre un carrito chirriante, el ataúd comprado a la rápida en una funeraria del centro, con Santiago ya engalanado por las banderas de la primera fiesta patria bajo mando militar. El cuerpo del artista más famoso de la Unidad Popular atravesado por 44 balas, avanzando hacia un nicho asignado a última hora.

“Tendría que haber desaparecido. Sólo porque su rostro fue reconocido entre cientos de cadáveres anónimos no lo enterraron en una fosa común, con lo cual yo nunca habría sabido qué había sido de él”, escribe su viuda, Joan Turner, en el libro Un canto truncado (1983).

El diario La Segunda consignó el entierro con un párrafo al día siguiente que no daba causa de muerte y describía un funeral “de carácter privado, al que sólo asistieron familiares”. La nota no sólo no era veraz; además, minimizaba hasta el absurdo un obituario de impacto ineludible para cualquier chileno vivo en esa época. “Su asesinato es muy significativo, porque los que lo mataron creían hacerle un bien a la patria, cuando en realidad estaban haciendo trizas su esencia misma”, evalúa hoy Eduardo Carrasco, fundador de Quilapayún y amigo. “Al momento de su muerte, Víctor era alguien muy conocido y querido por la gente. Creo que lo mataron justamente por esa figuración y por el ejemplo que él daba en su consecuencia”.

Carrasco precisa que el autor de Te recuerdo Amanda no era un líder en el sentido político de la palabra. Esa condición “más humanista que política”, en sus palabras, es la misma que buscan destacar las personas a cargo de su más multitudinaria despedida. Las ceremonias que hoy comienzan en Santiago son la prueba de que, más allá del registro oficial, “Víctor Jara vive en el corazón del pueblo”, como dice la directora ejecutiva de la Fundación Víctor Jara, Gloria König. El funeral masivo del cantautor, actor y director teatral se realizará la mañana del sábado luego de una romería hasta el Cementerio General.

TEMATICAS PARALELAS
Las brutales condiciones de su asesinato y el largo silencio que la dictadura le impuso a su nombre y obra crearon las condiciones para un culto póstumo a Víctor Jara. Y aunque la canción política fue sólo una parte de su interés (mantuvo contratos paralelos con los sellos Dicap y EMI-Odeón para, precisamente, equilibrar sus facetas de cantor comprometido e investigador folclórico) se ha hecho inevitable su proyección como símbolo del arte vinculado al Partido Comunista de la época. El musicólogo Juan Pablo González considera pendiente la profundización en un cancionero de al menos 90 títulos que ofrece facetas de inusitada amplitud.

“El había sido un artista destacado en el teatro, y logra incorporar esa experiencia a la canción popular”, explica. “Muchas de sus canciones son puestas en escena donde ubica muy bien a sus personajes. En ellas aparece la temática urbana y obrera: la fábrica, la micro… Aunque el peso de Rolando Alarcón y Patricio Manns en la Nueva Canción Chilena es indiscutible, Víctor Jara le da otro nivel de resonancia a su obra”.

La caja Deja la vida volar (2008) da cuenta de esas facetas, con cuatro discos asignados, respectivamente, a canciones de amor, personajes, manifiesto artístico y observación social. Eduardo Carrasco recuerda, además, una diversidad que lo llevó incluso a la canción picaresca (La beata) y de especial sensibilidad por los niños. “Su imagen política lamentablemente ha encubierto su valor artístico. Los valores de su arte no tienen que ver con partidismos, e incluso esas características más políticas están vinculadas a una situación que no es la actual. Es importante rescatar a Víctor para todos los chilenos”.


Mucha alegría se vive por estos días en el Centro Cultural Víctor Jara, ya que la semana pasada estuvo llena de buenas noticias. A la entrega del Sello Bicentenario por parte del Consejo Regional de la Cultura y las Artes, se sumó la declaración del Estadio Víctor Jara como Monumento Nacional en la categoría “Monumento Histórico” por parte del Consejo de Monumentos Nacionales, en votación unánime.

La Fundación Víctor Jara había iniciado en mayo de este año una campaña denominada “Estadio Víctor Jara: Monumento Nacional por la memoria de Chile”, a la que se había adherido el centro cultural chillanejo. “Nos sumamos a la iniciativa tal como lo hicimos cuando fue necesario ejercer presión para reabrir el caso por el asesinato de Víctor Jara. Nuestro aporte fue promover la nominación en nuestra web, y juntar más de dos mil firmas de apoyo, que hicimos llegar a la fundación”, explicó Estrella Monroy, directora del centro cultural.

Agregó que “proteger este patrimonio histórico significativo de nuestro país es una responsabilidad para con las nuevas generaciones tanto como espacio físico como respecto de la profunda importancia inmaterial de la historia social de Chile. Esta declaratoria es una gran oportunidad para que las políticas públicas de nuestro país impulsen de forma decidida la entrega de recursos y gestiones que permitan preservar y desarrollar nuestro patrimonio cultural”.

“Se ha hecho justicia para la memoria y la historia de nuestro país, estamos muy conformes y agradecidos de todos los que lograron con su firma apoyar esta digna campaña, y nos sumamos a la alegría de la fundación”, concluyó.


Homenaje a Víctor Jara

quilapayun
El grupo Quilapayún comienza este fin de semana su gran gira por Chile, partiendo este jueves 13 en el Teatro Municipal de Valparaíso, para luego seguir con presentaciones en Concepción, Talca, Puerto Montt, Calama, Antofagasta, María Elena y Santiago.
Esta es una de las giras más extensas que ha realizado el conjunto, la que culminará en un gran homenaje a Víctor Jara el jueves 27, de agosto en el Teatro Teletón.

Durante agosto, Quilapayún realizará dos espectáculos que han marcado la historia de Chile: un homenaje a Víctor Jara y la Cantata Santa Maria a través de todo el país, para y festejar a Víctor Jara además de celebrar el fallo de la corte de Paris, Francia, que los confirma como única banda autorizada para usar el nombre de Quilapayún. Con ello da termino a una disputa legal comenzada en el 2003.

Por otro lado, también mostrarán una de las obras musicales más importantes de Chile: La Cantata Santa María en Calama, Antofagasta, María Elena y ahora Puerto Montt.

La agrupación está compuesta por Eduardo Carrasco (fundador y director) Carlos Quezada, Hernán Gómez, Guillermo García, Hugo Lagos, Sebastián Quezada, Ismael Oddó, Rubén Escudero y Ricardo Venegas. Muchos de los que viajarán desde Francia donde residen actualmente para celebrar el centenario de evento histórico.

Las ciudades donde se realizará el Homenaje a Víctor Jara, son las siguientes:

Valparaíso, 13 de agosto, Teatro Municipal de Valparaíso, 21:00 horas. Entradas: Entre $5.000 y $10.000.

Concepción, Sala 2, 14 y 15 de agosto. 21:00 horas. Entradas: $10.000 y $15.000..

Talca, Teatro Regional del Maule. Domingo 16, 18:00 horas. Entradas: $5.000, $7.000 y $9.000. En las boleterías del teatro.

Santiago, Teatro Telelón, Jueves 27 de agosto, 21.00 horas.

Las fechas confirmadas para la Cantata Santa María son:

Calama, Viernes 21, Teatro Municipal de Calama.

Antofagasta. Con la participación de la Orquesta Juvenil de la Corporación Cultural de Antofagasta, Sábado 22, 21:30 horas. Estadio Sokol. Entradas: $6.000, $10.000, $12.000 y $15.000.

María Elena, Domingo 23. Oficina Salitrera.

Puerto Mont, Arena Puerto Montt, Martes 18, 20:30 Horas, Entradas: $5.000, $8.000 y $ 10.000.


Victor HerediaCanciones que cuentan historias, letras que dejan pensando y poesía que emociona se conjugan en el nuevo trabajo discográfico de Víctor Heredia, “Ciudadano”.

El talento de Víctor Heredia está vestido y bien acompañado esta vez por músicas de Silvio Rodríguez, de Pedro Aznar, de Luis Eduardo Aute y de Guillermo Vadalá, entre otros artistas.

Grabado en Argentina, en los Estudios Panda y bajo la supervisión de Guillermo Vadalá, el disco cuenta con Natalia Perelmann como técnica de sonido y responsable de la mezcla y con masterización de Andrés Mayo.

“Demasiado” es el primer corte del disco. Según el propio Víctor Heredia, se trata de una canción en la que el eje temático es “la infancia y la adolescencia violentadas por el paco”.

“La inseguridad tiene una sola vía de solución: amor, educación, afecto, abrazo y ternura para quienes sólo tienen el frío, el hambre y la incertidumbre como eje de sus vidas -especificó Heredia-. ‘Demasiado’ habla de quienes encuentran en el robo y la criminalidad aquello que el mundo no supo darles desde la contención y la guía social que merece cualquier ciudadano. Ellos también son víctimas, no sólo victimarios”.

“Te esperaré”, “Azules”, “Lo cierto”, “Para que nunca se te olvide”, “Mariposa Bagdad”, “El mendigo”, “En la esquina del tiempo”, “En las alas de lo perdido”, “Agua”, “Si tuviera” y “Madrecita cautiva” son el resto de los temas que integran la novedad discográfica de Víctor Heredia.


Estrenan Colección Inédita de Víctor Jara

Victor JaraA 35 años de su muerte, la Fundación Víctor Jara y Warner Music, lanzan la colección “Víctor Jara: Deja La Vida Volar”, una compilación que cuenta con todos sus grandes éxitos reunidos en 4 volúmenes, más de 89 canciones originales, junto con un espectacular box set temático que incluye una presentación de lujo con fotos y un extenso libro con material exclusivo.

Este domingo 14 de septiembre, circulará junto a La Nación Domingo el primer volumen de esta fascinante colección, el cual incluye el primer disco, titulado “El Amor”, junto al box set para coleccionar los siguientes álbumes, el cual contiene un libro con las letras de las canciones; textos preparados por la viuda de Jara, Joan Turner; y material gráfico inédito, que va desde fotografías exclusivas hasta el puño y letra del artista. Por tratarse del set para coleccionar los siguientes compactos, este primer volumen se venderá a $4.900.

Los siguientes volúmenes circularán también junto al medio los domingos 21 y 28 de septiembre y 5 de octubre, a un precio de $1.900.

El compositor y director teatral nacional, representante fiel de la canción popular chilena, nos presenta esta recopilación que aborda las distintas ópticas que llegaba a percibir este gran artista, asesinado bajo el mando militar en septiembre de 1973 en el ex Estadio Chile, recinto que actualmente lleva su nombre.

Esta compilación temática unifica cuatro percepciones de Víctor Jara y sus canciones son representaciones gráficas realizadas desde el fondo de su noble corazón.

En este primer volumen, “El Amor”, Jara canta a los más diversos significados de este universal sentimiento; el segundo lleva como nombre “Retratos” y captura en retratos musicales a figuras tan distintas como las de una mujer mapuche, un niño yuntero, una beata o una pobladora; por su parte, “Manifiesto”, aborda la visión comprometida y revolucionaria del artista, en donde, por ejemplo, figura la canción “A Luís Emilio Recabarren”, fundador del Partido Obrero Socialista de Chile; y finalmente en “Canto Libre” aflora la percepción de un artista inquieto con el que no valen fronteras de tiempo ni espacio para escribir e interpretar canciones.

Es por eso que esta colección se jacta de ser un selecto material fidedigno de la obra de uno de los más importantes y talentosos cantores populares chilenos, que compila el mejor trabajo de sus 7 álbumes de estudio, junto a un material gráfico de primer nivel.

Cuatro discos, cuatro miradas sinceras de un músico que supo comprender la vida a través de la creación artística. Creación artística que evocó y materializó el canto sincero de nuestro país como pilar fundamental y bandera de lucha.


Victor Jara
La Fundación Víctor Jara celebra la vida de Víctor al cumplirse, el día 28 de septiembre, un año más de su nacimiento. Para esta ocasión hemos organizado diversas actividades culturales conmemorativas que se extenderán desde el 27 de Septiembre al 4 de Octubre próximos.

Foto: Víctor Jara / Gentileza Fundación Víctor Jara

El sábado 27 de Septiembre se dará inicio a las actividades con una jornada cultural en el Estadio Víctor Jara, en la que los amigos de Víctor se harán presentes con un regalo artístico preparado especialmente para la ocasión. La música, el teatro, la danza y las artes visuales se unirán en esta celebración que busca ser un encuentro con la memoria y las luchas del pueblo de Chile hoy.
Más de 100 creadores participarán de esta fiesta de rescate de la vida y obra de Víctor a 35 años de su asesinato. Será un encuentro de cariño y creación popular.

En este homenaje a Víctor artista, creador y luchador se harán presentes Daniel Alcaíno, Inti Illimani, Manuel García, Compañía de Danza Espiral, Legua York, SICUCH, Francesca Ancarola, Mauricio Redolés, Chinoy, La Mano Ajena, Mono González, entre muchos más.

27 de Septiembre
Estadio Víctor Jara
21 horas
Más de 100 artistas.

Valor Platea: 5.000 pesos
Valor Galería: 3.000 pesos

Venta de entradas en Ticketmaster

-El Galponazo
Concierto de Solidaridad con el Galpón Víctor Jara

El Viernes 3 de octubre en el Estadio Víctor Jara se realizará una Jornada Cultural de apoyo a la labor que realiza el Galpón Víctor Jara, espacio que por más de 6 años ha abierto sus puertas a la cultura popular de nuestro país.

Destacados artistas de la escena nacional darán muestra de su solidaridad con el Galpón, a través de un espectáculo en el que se combinará la danza, el teatro, la música, y el video, integrando múltiples corrientes artísticas de nuestras raíces.

3 de Octubre
Estadio Víctor Jara
21 horas
Valor General: 3.000 pesos

Venta de entradas en Ticketmaster

www.fundacionvictorjara.cl

Fundación Victor Jara
Teléfono: 6973941
Correo Electrónico: fund.victorjara@gmail.com


Victor JaraNi registros, ni papeles ni testigos. Nada de rastros. Su fugaz paso por estas tierras no dejó ningún indicio para asegurar que Víctor Jara nació en algún lugar de Ñuble. . Por años se ha sostenido que probablemente nació en Quiriquina (Chillán Viejo), El Carmen o Pueblo Seco. Sin embargo, la inscripción del Registro Civil da cuenta de Portales, una oficina de la entidad con domicilio en Santiago. . El hecho llama profundamente la atención porque la inscripción de Víctor Jara se realizó el 14 de octubre de 1932, a tan sólo 16 días luego de su supuesto nacimiento en Ñuble. En la década de los ‘30, un viaje a Santiago no se hacía en horas como ocurre en la actualidad, por eso algunos escépticos han pensado en la posibilidad cierta de que Víctor Jara haya nacido en las cercanías de la capital. . Quienes han estudiado la vida del folclorista y actor, han concordado en que su niñez la vivió en Lonquén. De hecho, en el libro “Víctor Jara, un Canto Inconcluso”, escrito por su viuda, Joan Turner, se describe con detalle cada pasaje del tiempo en que el cantante permaneció en aquella localidad producto del trabajo de sus padres. . Durante su última visita a nuestra ciudad, hace unos meses, Joan Turner expresó que no conoce el lugar exacto en el que nació Jara. “No me preguntes eso porque confieso que no sé. Siempre demostró un cariño tremendo con esta zona y cuando veníamos por la carretera, siempre me indicaba El Carmen, pero nunca fuimos. Yo sé que cualquier persona le preguntaría a su marido dónde nació, pero se nos pasó. Sé donde pasó su infancia, en Lonquén, por eso el libro empieza ahí”, declaró en la oportunidad. . Lo cierto es que con el paso de los años, el mito comenzó a correr en esta zona y hoy es declarado como hijo de Ñuble en casi todos los documentos que hablan de su vida. . En 1944 dejó Lonquén para radicarse junto a su familia en Santiago. Estudió Contabilidad, estuvo en el Seminario Orden de los Redentores de San Bernardo y realizó su servicio militar. Más tarde vendrían sus estudios de teatro.

EL MITO.

El lugar de nacimiento del cantante ha develado varios lugares en donde posiblemente habría nacido. Uno de ellos es Quiriquina, con pertenencia a la comuna de Chillán Viejo. El encargado de Cultura de la municipalidad chillanvejana, Fabián Irribarra, indica que no hay nada que asegure que esto sucedió así. “Nosotros hemos investigado la posibilidad, pero no tenemos nada, ni siquiera testigos que nos digan que nació en Quiriquina. Ni siquiera su viuda sabe dónde nació, entonces será difícil establecer el lugar”. . La misma respuesta entregan los encargados de El Carmen. . LOS LAZOS CON ÑUBLE.

Además de folclorista, cantante y actor, Víctor Jara era un investigador de las tradiciones campesinas. Gozaba viajando a El Carmen junto a su amigo, el actor actualmente radicado en Canadá, Nelson Villagra, quien tenía familia en aquel sector.

Así se internaba durante semanas en el sector rural de El Carmen para investigar las tradiciones campesinas que se daban en la zona. Joan Turner, incluso, asegura que Víctor Jara dejó una novia en aquellos lugares. “No sé quién es, ni cómo se llama, pero siempre supe de la existencia de ella, porque Víctor me habló de la relación”, dijo Joan en su última visita. . La presidenta del Centro Cultural Víctor Jara que cada año organiza el Festival Todas las Artes que lleva el nombre del asesinado artista, Estrella Monrroy, cree en la tesis de su nacimiento en Quiriquina. . “Yo pensé que la inscripción la habrían hecho un par de años después de su nacimiento, pero no es así, lo que nos hace pensar que se trasladaron hasta Santiago y ahí realizaron la inscripción”, señala. . Estrella puntualiza además, que hay un grupo de personas en Bulnes que se encuentra recopilando los datos necesarios para dar con el paradero del lugar exacto de su nacimiento, pero que no es un tema que les quite el sueño como agrupación. “Hay muchos antecedentes que confirman que Víctor es de esta tierra. Tú pones su nombre en la Enciclopedia Encarta y el resultado arroja que nació en Chillán. Entonces yo no veo la razón por la cual no pensar que esto es así”.

La presidenta de la agrupación dijo estar realizando gestiones tendientes a esclarecer el enigma con familiares directos del cantante que falleció el 14 de septiembre de 1973 a manos de fuerzas militares que lo acribillaron. Su cuerpo apareció dos días después. ..


El legado de Víctor Jara

Victor JaraSin lugar a duda que la figura de Víctor Jara es una de las más importantes en la escena musical chilena y no solo en el ámbito musical, ya que a parte de ser cantante, Jara fue poeta, investigador social y actor.

Como dice un amigo y fotógrafo de Jara, de apellido Poirot: “Víctor siempre destaco en la actuación, pero aun así es recordado por sus canciones y poco por la actuación.”

Por lo mismo, siento que es primordial reconocer la labor artística de Jara, es indispensable reconocer su música, su vida y la forma cruel y despiadada como militares chilenos, que juraron proteger la patria, lo asesinaron de 44 balazos.

Como decía Jara: “nosotros somos porque existe el amor, queremos ser mejores, el mundo existe porque está el amor, a los que nos dicen cantantes de protesta creemos que el amor es lo fundamental.

Esperemos que algún día podamos escuchar que el crimen cobarde de Víctor se haya resuelto y no haya quedado impune como tantos otros, que su familia no sufra más, como tantas familias que sueñan con algún día encontrar a sus familiares desaparecidos por el hecho de pensar distinto, personas inocentes, mujeres embarazadas, niños y tantos otros que murieron sin saber por qué.

Por último espero que los responsables paguen sus culpas frente a la justicia, como debe ser.

En conclusión: Víctor Jara, un gran chileno.

Para sus seguidores, recomiendo el video: “el derecho de vivir en paz”.


Reabren causa por Víctor Jara

Joan JaraLa decisión la adoptó el juez Juan Eduardo Fuentes Belmar tras acoger una presentación realizada por el abogado de la parte querellante en el caso, Nelson Caucoto.
La justicia chilena reabrió hoy la investigación sobre el asesinato del cantautor chileno Víctor Jara, en 1973, que había sido cerrada por un juez el pasado 15 de mayo, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue adoptada por el juez Juan Eduardo Fuentes, a cargo del caso, quien acogió gran parte de las cuarenta diligencias solicitadas el pasado 28 de mayo por el abogado querellante y representante de la familia, Nelson Caucoto.

La resolución del magistrado de dar por agotada la investigación no fue del agrado de los querellantes, que insistieron en que no se recopilaron todos los antecedentes y que en el crimen del también director de teatro son varios los involucrados.

El magistrado cerró el sumario con un único inculpado como autor del homicidio, el jubilado coronel del ejército Mario Manríquez Bravo, quien fue director del campo de prisioneros en el que fue transformado el Estadio Chile, recinto donde Víctor Jara fue asesinado el 15 de septiembre de 1973.

Entre las diligencias solicitadas por Caucoto estaba citar a declarar a conscriptos y personas que estuvieron detenidas en el estadio junto con Jara, y que en estos días habrían aportado nuevos antecedentes a la causa.

También se solicitó indagar los testimonios de personal de la Armada y de la Fiscalía Militar que habrían interrogado y torturado a los prisioneros en el recinto deportivo.

Los familiares solicitaron además que se investigue la identidad de “El Príncipe”, a quien se sindica como torturador en el Estadio Chile y presunto autor material del asesinato de Jara y cuya identidad no ha trascendido.

El abogado Caucoto reiteró que en las nuevas pericias solicitadas ha sido clave el aporte de la ciudadanía que ha entregado nuevos antecedentes.

“Este era el único escenario posible porque existen decenas de diligencias que no se han hecho y , además, como dijimos cuando pedimos la reapertura con los nuevos antecedentes que nos han hecho llegar, por lo menos hay 100 diligencias por cumplir”, dijo a Efe el abogado.

“Con esto se espera que definitivamente el crimen de Víctor Jara sea aclarado en su totalidad, incluyendo a todos los inculpados”, recalcó.

Las diligencias solicitadas al tribunal surgieron tras el llamado público que hizo el pasado 15 de mayo Joan Jara, la viuda del artista, a las 5.000 personas que estuvieron en el Estadio Chile entre el 12 y 15 de septiembre de 1973.

Ello, para que entregaran testimonios que permitieran identificar a los responsables de la muerte del autor de temas como “Te Recuerdo Amanda” y, “El Derecho de Vivir en Paz”.

Joan Jara, junto a sus hijas Amanda y Manuela, se reunieron este martes con el ministro de Defensa, José Goñi, para solicitarle que interceda ante el Ejército para que entregue los nombres de los oficiales que estuvieron a cargo de los prisioneros entre el 12 y el 16 de septiembre de 1973.

Víctor Jara murió el 15 de septiembre de ese año y según detalla la investigación judicial fue brutalmente golpeado y torturado, sus manos sufrieron golpes de culatas de fusiles y después fue asesinado mediante 44 disparos en todo su cuerpo.


Amanda no es la letra de una canción

  • Author: admin
  • Filed under: victor jara
  • Date: may 25,2008

Victor JaraCuando dice su nombre en el consultorio le cantan “Te recuerdo, Amanda”. Antes se hacía la lesa. Ahora dice: “Yo soy la hija de Víctor Jara”. Amanda no canta, no toca guitarra y tampoco milita en el PC. No pretende ser el vivo retrato de su padre. Su recuerdo es íntimo, un proceso personal en el que ha debido aprender a desenrabiarse con Víctor ausente y a pedir explicaciones por su muerte. Todo fue muy confuso ese 11 de septiembre de 1973. Víctor tenía agendado un acto en la Universidad Técnica del Estado. La idea: luchar contra la guerra civil en Chile. De pronto, ese martes cambió de rumbo. Por la radio se escuchó sobre el ataque a La Moneda y el levantamiento de los militares. Allende estaba pronunciando su discurso histórico cuando Víctor decidió salir a la calle. “Era un día extraño, con los relatos de la radio, y todo hacía que fuera un día especial, pero nadie pensó que la situación llegaría a tal extremo. Nadie pensó que chilenos terminarían matando chilenos”. Víctor salió de la casa rumbo a la Universidad Técnica.

Entonces, Amanda nombre que heredó de su abuela paterna estaba por cumplir ocho años. Sus días transcurrían tranquilos en la casa de Colón donde todavía vive su mamá, la bailarina inglesa Joan Turner. “Yo me crié escuchando música cuenta Amanda . Había un cuarto trasero donde ensayaban los Quila y los Inti. Hacían unas murgas muy chistosas en el patio. Dejaban la escoba con los vecinos”. En otra parte de la casa, su mamá ensayaba escuchando a Vivaldi y su hermana Manuela, la “Manu” hija del fallecido coreógrafo Patricio Bunster , se divertía aprendiendo a tocar guitarra con Víctor. En las tardes, Manuela y el cantautor eran absorbidos por la televisión mexicana, y la teleserie “Simplemente María” los consumía. Aunque sus padres trabajaban mucho, Amanda no tiene ninguna sensación de ausencia.

“Víctor nos cantaba, aunque sólo la ‘Manu’ se acuerda cuando ensayaba pequeñas estrofas de sus creaciones con la guitarra. Nosotros también le cantábamos, hacíamos shows; la ‘Manu’ era rebuena para eso. Bailaba, se disfrazaba, y él se mataba de la risa; le gustaba mucho estar con nosotras”, cuenta Amanda. Juntos salían de paseo a la Quinta Normal y probaban las sopas, platos estrella de la afición culinaria de Víctor Jara.

Amanda JaraLos recuerdos de Amanda son tal y como alguna vez los describió el cantante al momento de hablar de su familia. “Tenemos dos hijas, Manuela y Amanda, por las que confieso total y absoluta debilidad En mi día ideal estaría todo el día en la casa, no habría fuerza que me hiciera salir. Me dedicaría a trabajar en el jardín, a hacer aseo, a contemplar muchas cosas que por falta de tiempo no puedo contemplar ahora. A jugar con mis hijas”.

 

UNA PROTESTA EN MATTA

Hace 18 años que Amanda Jara eligió Quintay como su refugio. Ella prefiere la calidez de la cabaña que comparte con Nego, un buzo que trae el pescado para el almuerzo. Ella colabora con verduras de su chacra. Se alejó de Santiago porque no le gusta la tontera de la capital. “En Santiago creen que la vida se trata de farándula, de los futbolistas, de la chimuchina. Son cosas muy superficiales, y lo peor es que se creen la muerte, pero las cosas no son iguales en el resto de Chile. Ya estaba aburrida de la capital”, asegura.

Después de estudiar Comunicaciones Visuales y cuatro años de Bellas Artes en la Arcis, dejó todo y se fue a vivir al terreno que habían comprado años antes con su mamá. “Con la Turistel en la mano buscamos sitios, hasta nos ofrecieron Tunquén, pero nos pareció muy solo, así que no vivo en el sector cuico”, dice muerta de la risa, hasta que las carcajadas se apagan, desaparece la coraza y esa chapa de “inepta social” que Amanda se impone porque no quiere contestar nada que la delate.

“Siento pena por la muerte de mi papá, pero por mucho tiempo, muchos años, sentí mucha rabia”. Interrumpe su relato para explicar que ella no es siempre así, pero que estos últimos días tiene un revoltijo en la guata y la pena no tarda en aflorar. Sigue entre sollozos por varios minutos: “Tenía rabia, me preguntaba por qué Víctor había salido de la casa ese día, por qué no se había quedado con nosotras, por qué se fue a la Técnica”. Es su desahogo, pero se incorpora nuevamente para explicar que todo esto hizo que ella no escuchara a Víctor Jara por mucho tiempo. “En mi casa no se escuchaba; en Londres, porque mi mamá se volvía un mar de llanto, y luego acá, simplemente porque tardé en reconciliarme con esa historia”, dice. “Quizá por eso tampoco aprendí a tocar guitarra, ni a cantar; seguramente era lo que esperaban de la hija de Víctor Jara”.

Cuando Amanda volvió a Chile sólo pensaba permanecer un año y regresar a Londres, pero se quedó más tiempo. “Me enamoré de un hombre y también de este Chile combativo, entregado, que salía a la calle a luchar”. Era 1983 cuando asistió a su primera protesta en Santiago. Caminó cuadras y cuadras por avenida Matta, mientras Chile asistía a períodos crudos de represión producto de las primeras marchas antidictadura. De entre la muchedumbre se oyó el grito: “Compañero Víctor Jara, presente”. Con el pecho hinchado y las lágrimas sin contención, Amanda tomó aire contaminado y lacrimógeno y respondió: “Presente”. Como si fuera un muerto ajeno, pero también como si fuera suyo y de todos. Entonces comenzó a reconciliarse con su padre. Si Víctor Jara no hubiese ido a la Universidad Técnica ese martes, no habría sido Víctor Jara.

 

TE RECUERDO, AMANDA

Por estos días, Amanda va y viene de Quintay. Deja a Nego con sus labores de pescador y ella viaja a Santiago a enterarse de la fundación que lleva el nombre de su padre y también del curso que ha tomado la investigación por su muerte. “Yo me hago una sola pregunta: si mi padre, que es el caso emblemático del Estadio Chile no tiene solución, ¿entonces qué pasa con el resto de muertos, dónde están los culpables?”, dice. Amanda no puede creer que en todos estos años no haya ni un solo testigo que pueda reconocer al asesino. Pero maneja una teoría: “Hay un par de oficiales que estaban presos por el tanquetazo de julio. Ellos fueron liberados el día del golpe. Se dice que a estos oficiales se les dio el Estadio Chile como un premio”.

Amanda cree que la información no ha llegado a las manos de la justicia porque hay quienes no han querido que se sepa la verdad. “La gran piedra de tope para los casos del Estadio Chile ha sido el Ejército, las Fuerzas Armadas. No han querido entregar un organigrama de mando. El Ejército tiene la información y no la ha entregado, por eso se ha visto frustrado no sólo el caso de mi padre, sino que tantos otros”. A pesar de la resolución judicial, Amanda no culpa al ministro Fuentes Belmar. Tampoco le interesa que quienes asesinaron a su padre, “viejos de más de 70 años”, se pudran en la cárcel. “Lo que yo quiero es justicia, y la justicia para mí es que se sepa quiénes son los asesinos. Que podamos ver una lista y decir este señor de acá, con nombre y apellido, es un asesino”.

Amanda nunca ha pedido públicamente justicia para su padre. Sin embargo, ahora no se pierde detalle y viajó especialmente desde Quintay para reunirse con el ministro de Justicia, Carlos Maldonado. Ya no tiene cuentas pendientes. De esas que son personales y no se escriben en la prensa. Incluso ahora bromea cuando va al consultorio o a pagar alguna cuenta y al decir su nombre le cantan: “Te recuerdo, Amanda”. Antes se quedaba callada, ahora dice: “Yo soy la hija de Víctor Jara”. Y si una periodista le dice que esa canción la escribió su padre para su madre, ella también tiene respuesta: “Cuando la hizo, yo tenía dos años y medio y me habían diagnosticado diabetes, así que esa canción también la escribió un poco por mí”. LND

La noche que Amanda voló hacia su exilio se fue sólo con lo puesto. Ni siquiera alcanzó a recoger sus juguetes de niña de nueve años. En las tres maletas que llevaban ella, su madre, Joan, y su hermana, Manuela, sólo cupo su padre: sus fotos, un montón de recortes de diarios, cartas y cintas de grabación. En medio de fusiles y militares arrogantes que abundaban en el aeropuerto de Santiago, enfilaron hasta la puerta del avión con destino a Londres, las tres de la mano, escoltadas por un funcionario de la Embajada de Inglaterra en Chile. Era el 16 de octubre de 1973, y ésa, la única escena de esa noche que Amanda Jara tiene en la cabeza. Además de la sensación de vacío, de volar mucho antes que el avión despegara. El desamparo.

En Chile quedaba su casa de Colón, el cuarto básico en el Manuel de Salas, las tardes de asombro y aprendizaje. La humedad de los paisajes de Isla Negra que tanto le gustaba mirar. Los amigos, los sueños y su padre muerto con 44 balazos.

Por estos días, los recuerdos son como un dedo impertinente apretando el corazón. La semana pasada, el ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar cerró la causa de la muerte de Víctor como ella llama a su padre y ha tenido que recordar a la fuerza muchas de las cosas que su mente había intentado borrar.

Amanda Jara no canta, no toca la guitarra, no milita en el PC y tampoco quiere formar una familia de artistas que se llame “los Jara”, aunque algunos de sus primos se lo han sugerido. Alguna vez, cuando era chica, bailó en un grupo folclórico, pero nunca le gustó exponerse. No escucha todo el día canciones de trova y se niega a dar la razón a quienes dicen que tiene la misma sonrisa de su padre. Va a pocos encuentros proderechos humanos, no lleva la bandera de lucha de ninguna causa. A Amanda Jara no le interesa ser símbolo de nada.

Con suerte acepta dar esta entrevista.

Pero lo suyo no es una pose de rebeldía. Recién se está reconciliando con buena parte de su vida. Ahora que tiene 43 años, desde su tranquila vida en Quintay donde llegó hace 18 años macera los recuerdos ingratos y ha vuelto a escuchar las canciones de Víctor Jara sin sentir rabia por haberla dejado.

 

SIMPLEMENTE MARÍA


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