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Festival de Danza del Austro en Cuenca


Los primeros que se presentarán son Wilka, de México, y Ceibadanza, de Ecuador, en el Teatro de la Casa de la Cultura, a partir de las 20:00.

Presentación
Wilka y Ceibadanza abrirán el encuentro con la obra Guadúa, una colorida y alegre muestra de danza y música en vivo que fusiona el folclore ecuatoriano con el lenguaje contemporáneo.

Wilka, pese a ser un grupo mexicano, se ha dedicado a interpretar con meticulosidad la música ecuatoriana. En su repertorio se encuentran pasillos, música andina, yaravíes, entre otros. Quizás esta versatilidad se deba a que están integrados por músicos de varias nacionalidades.

Por su parte, Ceibadanza, dirigido por Gabriela García, se complementa con una danza ecuatoriana contemporánea lo que produce una mezcla armónica.

Objetivo
El objetivo, como señala Martín Sánchez, director del Ballet Andino Causanacunchic y organizador del evento, tiene dos aristas: la primera es situar a Cuenca como sede permanente de danza y, la segunda, crear espacios de debate entre los grupos locales e internacionales que permitan evaluar el trabajo que se está desarrollando.

Proceso
El Ballet Andino Causanacunchic, de la Universidad de Cuenca, forma parte de la Red Ecuatoriana de Artes Escénicas, quienes manejaban dos circuitos, el primero en agosto con la danza y el segundo en septiembre, con el teatro.

Estos empezaron en Quito y Guayaquil, luego fue a Manta y no fue sino hasta el año pasado que el grupo hizo el primer ejercicio de lo que sería este festival pero por cuestiones presupuestarias esta se limitó al encuentro internacional de coreógrafos.

De este ejercicio nació la idea de crear un festival propio, que planea expandirse. Así, este año se presentará en Cuenca, luego se extenderá a la provincia y finalmente a Cañar y Loja. “Por eso el festival se llama Danza del Austro”, señaló Sánchez.


Fernando Torrico junto a Los Kjarkas

Fernando Torrico el mejor charanguista que tuvo Los Kjarkas, regreso al Grupo, pero por una sola cancion, toco la cancion Tiempo al Tiempo, durante el Concierto de Los Kjarkas en Virginia EEUU en el mes pasado de Agosto 2010, fue algo emocionante, el fue quien le dio clases de Charango al actual charanguista de Los Kjarkas, el Japones Makoto Shishido.


Abren muestras de Ekekos y miniaturas de Alasita

Ekekos de distintas épocas se exhiben en el Museo Costumbrista Juan de Vargas desde este viernes 15 y en la Casa de la Cultura, miniaturas de Alasita.

Más de 30 figuras de Ekekos pertenecientes a la colección de los Museos Municipales denominada “El Ekeko paceño y la Fiesta de la Alasita”, serán puestas a consideración del público a partir de este viernes 15 en el Museo Costumbrista Juan de Vargas.

Paralelamente a esa muestra, la Casa de la Cultura Franz Tamayo acogerá en sus tres salas, una exposición de trabajos en miniatura sobresalientes provenientes de los concursos lanzados por el municipio paceño en años anteriores, relacionados también con la Fiesta. Esta muestra estará abierta hasta fines de mes.

Ambas exposiciones son organizadas por la Oficialía Mayor de Culturas a través de la Unidad de Museos Municipales. La muestra de ekekos estará instalada en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Costumbrista y contará además con varias obras premiadas en la Feria de Alasita, así como también trabajos ganadores de concursos municipales efectuados en años anteriores.

La exposición tendrá como su obra más importante a una representación de “Tunupa”, Idolo Aymara de la época prehispánica que luego adoptaría el nombre de “Dios de la Abundancia”, ser mestizo cargado de productos que ridiculizaba la imagen de Sebastián de Segurola, personaje español que rompió el cerco de la ciudad de La Paz en 1781.

Según la Responsable de la Unidad de Museos Municipales, Teresa Villegas de Aneiva, muchos de los ekekos son de autoría anónima y pertenecen a la época de los años 30 y a la segunda década del Siglo XX. Las figuras de los personajes fueron elaboradas con diferentes técnicas como yesería, tallado en madera y el empleo de metales como plata, cobre y otros materiales.

La muestra estará a disposición del público paceño hasta el viernes 5 de febrero, fecha en que se iniciará la exhibición de varias obras inspiradas en el carnaval paceño.


Savia Andina, uno de los grupos más importantes de nuestro folclore, junto a la Morenada Chacaltaya 97.16, presentaran este jueves al país su nuevo trabajo discográfico, fruto de una labor compartida entre los músicos y bailarines en la ciudad de La Paz.

El acto de presentación oficial se realizará 19 horas en un acto especial en el Patio Cultural del Ministerio de Cultura, de la sede de Gobierno de acuerdo a la nota de prensa de esa instancia gubernamental.

La Morenada Chacaltaya 97.16 es una de las más grandes y influyentes del país y del Alto, tiene como tradición el de invitar grupos musicales reconocidos para que compongan las morenadas con las que bailaran en el transcurso del año.

En consecuencia, esta vez el grupo elegido fue Savia Andina, que grabó cuatro temas en ritmo de morenada: Chacaltaya, cholita morenita de Gerardo Arias; Alma vida y corazón de Oscar Castro y Mi Chacaltaya de Donato Espinoza. Además la nueva producción cuenta con un tema del reconocido músico Gerardo Yáñez que se suma con su talento desde fuera del país.

La representante de Savia Andina, Noemí Uriarte, adelantó que cada una de las canciones tiene ya su video clip producido y que es la primera vez que el grupo potosino hace un trabajo exclusivamente dedicado a la morenada.

En Peru
Savia Andina presentará este disco asi como los exitos de siempre en el VIII Festival Internacional del Canto Latinoamericano FICLA, que se desarrollará en la ciudad de Huancayo el 11 de abril, compartirá escenario con Yuri Ortuño, Damaris, Pelo de Pata Amarilla e Indiogenes.


Importantes exponentes de la música peruana rendirán homenaje al maestro Abraham Falcón García, uno de los mejores constructores de guitarra en el mundo, como lo demostró al ubicarse en los primeros lugares en concursos de luthiers (maestros constructores) realizados entre 1985 y 1987 en las ciudades francesas de Castre, Tarbes y París.

“Aunque me digan loco, todo lo que ha vivido muere pero tiene alma, así como hablamos al espíritu de un muerto, yo le converso a la madera cuando trabajo”, comenta sabiamente el laborioso y ayacuchano don Abraham, quien ha construido guitarras que han sido admiradas por los peruanos Javier Echecopar, Óscar Avilés, Raúl García Zárate, Félix Casaverde, Manuelcha Prado y Pepe Torres, entre varios; así como de artistas extranjeros como Los Panchos, Los Tres Caballeros, Armando Manzanero.

El merecido homenaje coincide con la celebración de su onomástico y entre los que han confirmado su participación figuran Jaime Guardia “El charango del Perú” (a quien José María Arguedas le dedicó la novela Todas las Sangres), Amanda Portales “La novia del Perú”, Edwin Montoya “El Señor del huayno”, Manuelcha Prado, Juan de Dios Rojas, Kenneth Saravia (joven apurimeño concertista de piano) y la cantante Génesis de Tarma.

Será el sábado 14 de marzo, desde las 8 p.m., en el Centro Musical Felipe Pinglo Alva, pasaje Olaya 110 (tercer piso), Plaza Mayor de Lima, informes en los teléfonos 798 4000/996 220 408/Nextel: 402*6823/RPM #676831/ RPC Claro 989188932


La quena y la flauta se funcionan

Luis de la CalleTalento musical del Perú para el mundo. El músico peruano Luís de la Calle sintió afición por la música andina desde niño, y decidió desde hace diez años inmigrar a Suecia para completar sus estudios universitarios. Al no encontrar, en este lejano país nórdico, una especialidad vinculada a su instrumento favorito, la quena, se inspiro en inventar uno nuevo, al que patento como quena-flauta.

“La cultura incaica se une a la cultura europea, con las dos mejores esencias de cada una de ellas” afirma De la Calle para una televisora local.

El melodioso sonido híbrido de este nuevo instrumento despertó gran interés en la Universidad Bluming de Suecia. Fue así que De la Calle se graduó con honores en esta alta casa de estudios, que eligió a la quena-flauta como instrumento oficial de estudio.

La quena-flauta posee en la parte superior una quena que hace la vez de boquilla y esta unido al cuerpo de una flauta traversa. Ha siso incluida en la Orquesta Sinfónica de Australia, y su enseñanza es obligatoria en las escuelas superiores de música de Suecia, Inglaterra, Japón y Corea, entre otros.

“Este nuevo instrumento tiene un 90% quena, pues básicamente el sonido lo define la boquilla o cabeza del instrumento andino. Cuando tengo obras en ocho o diez tonalidades a la vez es imposible cambiar de quena cada vez”, explica el destacado músico nacional. Pero, una de las bondades de la quena-flauta es la posibilidad de estos cambios en el mismo momento.

“Vientos de los Andes”, es el primer disco que grabó en Japón y tuvo un éxito inusual. Actualmente, Luís de la Calle, está en Lima grabando su segundo disco con los alumnos del Conservatorio Nacional de Música y la Sinfónica Nacional.


El ex alcalde del Cusco Julio Gilberto Muñiz Caparó aseguró que la bandera con los colores del arco iris tiene raíces ancestrales en la civilización andina y es emblema del cooperativismo peruano y mundial, por lo cual rechazó su eventual modificación.

Recordó que según la Municipalidad Provincial del Cusco, que promueve el cambio de dicha bandera, ésta se confeccionó “en 1978 sin estudios históricos ni opinión de especialistas”.

No obstante, Muñiz Caparó, en su libro “La bandera del Cusco, testimonio, deslinde y defensa del patrimonio”, señala que esta divisa “flameaba y flamea en el corazón de la nación peruana desde épocas inmemoriales”.

El ex burgomaestre destaca que la bandera de los siete colores del arco iris es emblema del cooperativismo peruano y mundial desde 1925, al anotar que la bandera actual tiene arraigo nacional e internacional desde antes de 1847, año en que Flora Tristán arribó al Perú.

Manifiesta que cuando la luchadora social visitó un templo dedicado al arco iris en Arequipa se impresionó vivamente al observar la bandera de los siete colores, por lo que a su regreso a Francia logró que la bandera con los siete colores, dispuestos de forma horizontal, fuera adoptada como símbolo institucional.

De igual manera, Muñiz Caparó asegura que existen otras muestras indiscutibles de la presencia histórica de los siete colores en la vida andina.

Refiere que el estudioso del mundo andino, Mario Osorio Olazábal, sostiene que nuestros ancestros supieron darle un valor científico a cada color del arco iris.

“La nación andina tenía siete orientaciones: adelante, atrás, izquierda, derecha, arriba, abajo y centro. Estas direcciones son parte de una estructura geométrica reflejada en las obras arquitectónicas de la civilización andina que, a su vez, son ordenadores para toda forma de trabajo”, explica.

“Todos estos conceptos están representados por el arco iris simbolizado por sus siete colores”, apunta Osorio.

Por su parte, el prolijo investigador de la historia de las banderas, José Manuel Erbez, asegura que un cuadro restaurado por el Instituto Nacional de Cultura (lienzo Santiago Mataindios) muestra la referencia más antigua de una bandera del Tahuantinsuyo.


Quieren a La Nueva Koka en Chile y Argentina

Para rescatar la variedad de la música andina, la agrupación La Nueva Koka liderada por Manuel Reyes ha sido la sorpresa en el país, porque su éxito en el Perú se debe a las interpretaciones con un estilo particular en sus temas en Folk Rock. Y gracias a ello varios países están interesados en tenerlos para varias presentaciones.

“Es una alegría enorme cantar en el extranjero, y dejar el nombre alto del Perú. Las conversaciones avanzadas y volaremos a Chile y Argentina para cumplir con nuestros contratos. En estos tres años de vida artística, el grupo no es más que la representación perfecta de la personalidad musical ininterrumpidas, donde gracias al público seguimos adelante porque nuestros temas son dedicados a todas las regiones del Perú”, dijo Manuel Reyes quien es conocido en el ambiente artístico como “Cholo” Arjona. Reyes cantará en el 20 Aniversario de los hermanos Diosdado y Rodolfo Gaitán Castro que se realizará el domingo 30 de septiembre en el Parque de la Exposición.

La Nueva Koka es un grupo nacional que ha participado en diferentes conciertos alternando escenarios junto a destacados grupos y solistas del genero andino, demostrando en cada participación la nueva propuesta musical y escénica, dando vida así a una nueva corriente rítmica en nuestra tierra.

“Hemos cantado con éxito al lado de William Luna, Max Castro, Amanda Portales, Sonia Morales, Dina Páucar, además con los internacionales Mojarras y el gran Leo Dan dejando que nuestro estilo es diferente gusta mucho al publico”, añadió el director de La Nueva Koka, quien asegura que sus temas ‘Rock pasacalle’, ‘Desengáñame’ y ‘Soledad’ se han convertido en los preferidos en toda fiesta andina.


El Festival de Bandas de Música que se realiza una semana antes de la entrada del Sábado de Peregrinación del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, fue declarado Patrimonio Nacional y Cultural de Bolivia, por la Cámara de Diputados, tras aprobar el proyecto de Ley 339/2006-2007.En el artículo primero se señala: “Declárese al Festival Nacional de Bandas de Música de Oruro, Patrimonio Nacional y Cultural de Bolivia, que se realiza en la ciudad de Oruro, la semana precedente a la entrada del Carnaval”.Dicho documento lleva las firmas del presidente del Congreso Nacional, Edmundo Novillo Aguilar y del tercer diputado secretario de la Cámara de Diputados, Jorge Milton Becerra Monje.También se dispuso que la Prefectura y el Gobierno Municipal de Oruro dispongan de los recursos necesarios para preservar y promocionar el festival nacional e internacional de bandas de música de Oruro. La preparación y realización del Festival Nacional de Bandas de Música de Oruro, estará encomendada a la Asociación de Bandas de Músicos Profesionales de Oruro, en coordinación con el Gobierno Municipal de Oruro y la Prefectura del Departamento.Por otro lado, la Cámara de Diputados declaró a la Anata Andina de Oruro, como Patrimonio Viviente, Natural, Material e Intangible de Bolivia, que se efectúa en la ciudad de Oruro, dos días antes de la entrada del Carnaval de Oruro. “El Gobierno Central, la Prefectura, la Honorable Alcaldía Municipal de Oruro, dispondrán de los recursos necesarios, para preservar y promocionar la Anata Andina en la ciudad de Oruro, bajo la reglamentación adecuada”, señala el artículo segundo de la Ley 400/2006-2007.La organización y realización de la Anata Andina estará encomendada a la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Oruro (FSUTCO), en coordinación con al Prefectura y la Alcaldía Municipal de Oruro.


CHAQUEÑO, SOLEDAD, NOCHEROS Y PEREYRA EN FESTIVAL DE LUJAN

Con el marco de la Basílica Nacional y el público entre las recovas coloniales de la Avenida Nuestra Señora de Luján, se desarrollará en el casco histórico basilical, durante cuatro días, desde las 20, una extensa programación de artistas locales y consagrados. El Encuentro de la Fe y la Historia tuvo su origen en el año 1988, luego se interrumpió en 1990, y finalmente se revivió en 2001 con el esfuerzo y apoyo de la Municipalidad, algunos sponsors privados y el propio pueblo de Luján. El “Encuentro” musical es el primer acontecimiento que abrirá el calendario festivo lujanense y luego continuará por la “Pascua Colonial”, en marzo, el festejo del día de la Virgen, en mayo, y la recreación del “Primer Grito Patrio”, en agosto. Hacia la segunda mitad del año, también se realizará la “Peregrinación Gaucha”, el “Desfile de Carruajes” y la “Navidad Musical”. La programación completa es la siguiente: Jueves 22: Adelina Villanueva, Hugo Marcel, Grupo Sentires, Ramona Galarza, Antonio Tarragó Ros, El Chaqueño Palavecino. Viernes 23: Santos Rocha, Grupo Quimey Cuyen, Ricardo “Chiqui” Pereyra, Yamila Cafrune, Facundo Saravia, Los Nocheros. Sábado 24: María Celeste Lores, Canto Nativo, Claudio Agrelo, La “Misa Criolla” con la voz de Zamba Quipildor y Luciano Pereyra. Domingo 25: Martín Taboada, Grupo Encuentro Luján, Guillermo Galvé, Adrián Maggi, Los Alonsitos, Soledad.

A puro folclore con el Chaqueño Palavecino

Entre zamba, gato y chacarera, el “Chaqueño” Oscar Palavecino se presentó ante su público posadeño. Fue anoche en el Club Tokio de la capital misionera, a partir de las 22.Caracterizado con los atuendos típicos de su tierra natal, también tierra de los inolvidables Chalchaleros, el Chaqueño hizo cantar y bailar a una animada platea que se dio cita en su recital. Para su show de anoche, el artista preparó una serie de canciones con las que “desparramó argentinidad”, y aprovechó para presentar temas de su último disco titulado “El gusto es mío”.“Hace casi diez años que recorro todo el nordeste. Tres años que hemos comenzado por el sur de Bolivia, este de Formosa y el norte de Salta”, dijo en una rueda de prensa. Seguidamente el folclorista comentó de su última gira internacional que hizo. “Estoy andando por todos lados. Anteriormente hicimos Estados Unidos, Bolivia, Uruguay, Punta Arena, Chile y terminamos en Buenos Aires. Hace diez días que terminamos esta gira. Hicimos desde Miami, fuimos hasta Nueva York, Nueva Jersey, Atlantic City, Las Vegas, Los Ángeles”, indicó.


La riqueza cultural del Perú es abundante y prueba de ello es que posee cerca de tres mil fiestas populares y unas 195 danzas típicas, que son uno de sus principales atractivos, informó ayer la Comisión para la Promoción del Perú (PromPerú).
La mayoría de ellas se organiza en torno a un santo patrón y se inscribe dentro de un calendario cristiano adoptado en la época colonial, pero fusionado a las creencias mágico-religiosas de un departamento particular.
A esas fiestas religiosas se suman otras celebraciones netamente paganas como las vinculadas a mitos ancestrales en las comunidades nativas de la selva y las numerosas fiestas creadas en los últimos siglos o décadas.
Entre los departamentos con mayor número de festividades destacan Áncash, Huancavelica, Junín, Cusco y Puno, éste último denominado la Capital Peruana del Folclore.
Las fiestas más importantes son: en enero, el Festival de la Marinera (La Libertad); en febrero, La Virgen de la Candelaria (Puno); en marzo, los carnavales que se celebran en todo el país, aunque Cajamarca se ha ganado el título de Capital del Carnaval Peruano.
En abril destacan el Festival de la Vendimia (Ica), las Cruces de Porcón (Cajamarca) y Semana Santa (Ayacucho); en mayo, la Fiesta de la Virgen de Chapi (Arequipa), la Fiesta de las Cruces y el Qoyllur Riti (Cusco); en junio, el Inti Raymi (Cusco), San Juan (Loreto), San Pedro y San Pablo (en todo el país).
En julio destaca el Yawar Fiesta (Apurímac), la Fiesta de la Virgen del Carmen (Cusco); en agosto, Santa Rosa de Lima (Lima, Junín y Arequipa); en setiembre, el Festival Internacional de la Primavera (La Libertad).
Otras celebraciones populares son el Señor Cautivo de Ayabaca (Piura), el Señor de los Milagros (Lima) y el Señor de Luren (Ica), que se realizan en octubre.
Aunque no existe un número exacto de danzas típicas, se calcula que el Perú debe tener unos mil 300 géneros musicales, de los cuales un 15 por ciento (195) tendría danzas.
El director regional de Comercio Exterior y Turismo de Puno, Gamaliel de Amat, señaló que la gran diversidad cultural de ese departamento –expresada por sus fiestas patronales y bailes típicos- les ha permitido tener un gran desarrollo turístico en todas las provincias.
Sostuvo que el Perú está aprovechando todas las potencialidades turísticas que le ofrece su diversidad cultural, aunque reconoció la falta de una mayor difusión.
“Puno es una zona que tiene riqueza cultural gracias a sus nacionalidades quechua y aymara, articulando sus atractivos turísticos culturales con la oferta de turismo religioso”, señaló.
Sólo para la festividad central de la Virgen de la Candelaria, que se realiza en febrero, asisten alrededor de 15 mil turistas extranjeros y 12 mil nacionales, puntualizó.


“¡A ESE HIJO DE PUTA ME LO TRAEN PARA ACÁ!”


“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Gritó el oficial apuntando con su dedo a Víctor Jara, quien junto a unos 600 profesores y estudiantes de la UTE ingresábamos prisioneros con las manos en la nuca y a punta de bayonetas y culatazos al Estadio Chile, la tarde del miércoles 12 de septiembre de 1973. Era el día siguiente del golpe fascista.
El día antes, el 11, Víctor debía cantar en el acto que se realizaría en la UTE, donde nuestro rector Enrique Kirberg recibiría al presidente Allende, quien anunciaría el llamado a plebiscito al pueblo de Chile. Sin embargo, la voz de Allende fue apagada en La Moneda en llamas y la guitarra de Víctor quedaría allí, destrozada por la bota militar en el bombardeo de la UTE, como testimonio más de la barbarie fascista.
“¡A ese hijo de puta me lo traen para acá!”. Repitió iracundo el oficial. Casco hasta los ojos, rostro pintado, metralleta al hombro, granada al pecho, pistola y corvo al cinto, balanceando su cuerpo tensado y prepotente sobre sus botas negras.
“¡A ese huevón! ¡A ése!”. El soldado lo empuja sacándolo de la fila. “¡No me lo traten como señorita, carajo!”. Ante la orden, el soldado levanta su fusil y le da un feroz culatazo en la espalda de Víctor. Víctor cae de bruces, casi a los pies del oficial.
“¡Che, tu madre! Vos sos el Víctor Jara huevón. El cantor marxista ¡El cantor de pura mierda!”. Y, entonces, su bota se descarga furibunda una, dos, tres, 10 veces en el cuerpo, en el rostro de Víctor, quien trata de protegerse la cara con sus manos (ese rostro que cada vez que lo levanta esboza esa sonrisa, que nunca lo abandonó hasta su muerte). Esa misma sonrisa grande con que cantó desde siempre al amor y a la revolución.
“Yo te enseñaré hijo de puta a cantar canciones chilenas, ¡no comunistas!”.
El golpe de una bota sobre un cuerpo indefenso no se olvida jamás. El oficial sigue implacable su castigo, enceguecido de odio, lo increpa y patea. La bota maldita se incrusta en la carne del cantor. Nosotros, apuntados por los fusiles contemplamos con horror la tortura de nuestro querido trovador y pese a la orden de avanzar nos quedamos transidos frente al horror. Víctor yace en el suelo. Y no se queja. Ni pide clemencia. Sólo mira con su rostro campesino al torturador fascista. Éste se desespera. Y de improviso desenfunda su pistola y pensamos con pavor que la descerrajará sobre Víctor. Pero, ahora le golpea con el cañón del arma, una y otra vez. Grita e increpa. Es histeria fascista. Y, entonces, la sangre de Víctor comienza a empaparle su pelo, a cubrirle su frente, sus ojos. Y la expresión de su rostro ensangrentado se nos quedaría grabada para siempre en nuestras retinas.
El oficial se cansa y de pronto detiene sus golpes. Mira a su alrededor y advierte los cientos de ojos testigos que en una larga hilera lo observan con espanto y con ira. Entonces, se descompone y vocifera.
“¿Qué pasa huevones? ¡Que avancen estas mierdas¡ Y a este cabrón” se dirige a un soldado, “me lo pones en ese pasillo y al menor movimiento, lo matas! ¿Entendiste? ¡Carajo!
El Estadio Chile se iba llenando rápidamente con prisioneros políticos. Primero, 2 mil, luego seríamos más de 5 mil. Trabajadores heridos, ensangrentados, descalzos, con su ropa hecha jirones, bestialmente golpeados y humillados. El golpe fascista tuvo allí, como en todas partes, una bestialidad jamás vista. Las voces de los oficiales azuzando a los soldados a golpear, a patear, a humillar esta “escoria humana”, a la “cloaca marxista”, como lo espetan.
Hasta hoy día la gente nos pregunta si los miles de prisioneros del estadio presenciaron estas torturas de Víctor y la respuesta es que sólo unos pocos, sus compañeros de la UTE y los más cercanos, ya que el destino y la vida de cada uno estaba en juego y, además, el Estadio Chile era un multiescenario del horror, de la bestialidad más despiadada.
Allí arriba un oficial le cortaba la oreja con su corvo a un estudiante peruano, acusándolo por su piel morena de ser cubano. Allá, un niño de unos 12 años, de repente se levanta de su asiento y llamando a su padre corre enloquecido entre los prisioneros y un soldado le descarga su ametralladora. De pronto un soldado tropieza en las graderías con el pie de un obrero viejo y El príncipe, que así se hacía llamar uno de los oficiales a cargo, desde lo alto de los reflectores que nos enceguecían, le ordena que le golpee y el soldado toma el fusil por su cañón y quiebra su culata en la cabeza del trabajador, que se desangra hasta morir. Un grito de espanto nos sobrecoge. Desde lo alto de la gradería, un trabajador enloquecido se lanza al vacío al grito de ¡Viva Allende! y su cuerpo estalla en sangre en la cancha del estadio. Enceguecidos por los reflectores y bajo los cañones de las ametralladoras, llamadas “las sierras de Hitler”, siguen llegando nuevos prisioneros.
Víctor, herido, ensangrentado, permanece bajo custodia en uno de los pasillos del Estadio Chile. Sentado en el suelo de cemento, con prohibición de moverse. Desde ese lugar, contempla el horror del fascismo. Allí, en ese mismo estadio que lo aclamó en una noche del año 69 cuando gana el Primer Festival de la Nueva Canción Chilena, con su Plegaria de un labrador: Levántate Y mírate las manos Para crecer, estréchala a tu hermano Junto iremos unidos en la sangre Hoy es el tiempo que puede ser mañana. Juntos iremos unidos en la sangre Ahora y en la hora de nuestra muerte, amen. Allí es obligado a permanecer la noche del miércoles 12 y parte del jueves 13, sin ingerir alimento alguno, ni siquiera agua. Víctor tiene varias costillas rotas, uno de sus ojos casi reventado, su cabeza y rostro ensangrentados y hematomas en todo su cuerpo. Y estando allí, es exhibido como trofeo por el oficial superior y por El príncipe ante las delegaciones de oficiales de las otras ramas castrenses y cada uno de ellos hace escarnio del cantor.
La tarde del jueves se produce un revuelo en el estadio. Llegan buses de la población La Legua. Se habla de enfrentamiento. Y bajan de los buses muchos presos, heridos y también muchos muertos. A raíz de este revuelo, se olvidan un poco de Víctor. Los soldados fueron requeridos a la entrada del estadio.
Entonces, aprovechamos para arrastrar a Víctor hasta las graderías. Le damos agua. Le limpiamos el rostro. Eludiendo la vigilancia de los reflectores y las “punto 50”, nos damos a la tarea de cambiar un poco el aspecto de Víctor. Queremos disfrazar su estampa conocida. Que pase a ser uno más entre los miles. Un viejo carpintero de la UTE le regala su chaquetón azul para cubrir su camisa campesina. Con un cortauñas le cortamos un poco su pelo ensortijado. Y cuando nos ordenan confeccionar listas de los presos para el traslado al Estadio Nacional, también disfrazamos su nombre y le inscribimos con su nombre completo: Víctor Lidio Jara Martínez. Pensábamos, con angustia, que si llegábamos con Víctor al Nacional, y escapábamos de la bestialidad fascista del “Chile”, podríamos, tal vez, salvar su vida.
Un estudiante nuestro ubica a un soldado conocido, le pide algo de alimento para Víctor. El soldado se excusa, dice que no tiene, pero más tarde aparece con un huevo crudo, lo único que pudo conseguir y Víctor toma el huevo y lo perfora con un fósforo en los dos extremos y comienza a chuparlo y nos dice, recuperando un tanto su risa y su alegría, “en mi tierra de Lonquén así aprendí a comer los huevos”. Y duerme con nosotros la noche del jueves, entre el calor de sus compañeros de infortunio y, entonces, le preguntamos que haría él, un cantor popular, un artista comprometido, un militante revolucionario, ahora en dictadura y su rostro se ensombrece previendo, quizás, la muerte. Hace recuerdos de su compañera, Joan, de Amanda y Manuela, sus hijas y del presidente Allende, muerto en La Moneda, de su amado pueblo, de su partido, de nuestro rector y de sus compañeros artistas. Su humanidad se desborda aquella fría noche de septiembre.
El viernes 14 estamos listos para partir al Nacional. Los fascistas parecen haberse olvidado de Víctor. Nos hacen formar para subir a unos buses, manos en alto y saltando. Y las bayonetas clavándonos. En el último minuto, una balacera nos vuelve a las graderías.
Fatídico 15-IX-73
Y llegamos al fatídico sábado 15 de septiembre de 1973. Cerca del mediodía tenemos noticias que saldrán en libertad algunos compañeros de la UTE. Frenéticos empezamos a escribirles a nuestras esposas, a nuestras madres, diciéndoles solamente que estábamos vivos. Víctor sentado entre nosotros me pide lápiz y papel. Yo le alcanzo esta libreta, cuyas tapas aún conservo. Y Víctor comienza a escribir, pensamos en una carta a Joan su compañera. Y escribe, escribe, con el apremio del presentimiento. De improviso, dos soldados lo toman y lo arrastran violentamente hasta un sector alto del estadio, donde se ubica un palco, gradería norte. El oficial llamado El príncipe tenía visitas, oficiales de la Marina. Y desde lejos vemos como uno de ellos comienza a insultar a Víctor, le grita histérico y le da golpes de puño. La tranquilidad que emana de los ojos de Víctor descompone a sus cancerberos. Los soldados reciben orden de golpearlo y comienzan con furia a descargar las culatas de sus fusiles en el cuerpo de Víctor. Dos veces alcanza a levantarse Víctor, herido, ensangrentado. Luego no vuelve a levantarse. Es la última vez que vemos con vida a nuestro querido trovador. Sus ojos se posan por última vez, sobre sus hermanos, su pueblo mancillado.
Aquella noche nos trasladan al Estadio Nacional y al salir al foyer del Estadio Chile vemos un espectáculo dantesco. Treinta o cuarenta cuerpos sin vida están botados allí y entre ellos, junto a Litre Quiroga, director de Prisiones del Gobierno Popular, también asesinado, el cuerpo inerte y el pecho perforado a balazos de nuestro querido Víctor Jara. 42 balas. La brutalidad fascista había concluido su criminal faena. Era la noche del sábado 15 de septiembre. Al día siguiente su cadáver ensangrentado, junto a otros, sería arrojado cerca del Cementerio Metropolitano.
Esa noche, entre golpes y culatazos ingresamos prisioneros al Estadio Nacional. Y nuestras lágrimas de hombres quedaron en reguero, recordando tu canto y tu voz, amado Víctor, Víctor del pueblo:
Yo no canto por cantar Ni por tener buena voz Canto porque la guitarra Tiene sentido y razón. Que no es guitarra de ricos Ni cosa que se parezca Mi canto es de los andamios Para alcanzar las estrellas Esa misma noche, ya en el Nacional, lleno de prisioneros, al buscar una hoja para escribir, me encontré en mi libreta, no con una carta, sino con los últimos versos de Víctor, que escribió unas horas antes de morir y que el mismo tituló Estadio Chile, conteniendo todo el horror y el espanto de aquellas horas. Inmediatamente acordamos guardar este poema. Un zapatero abrió la suela de mi zapato y allí escondimos las dos hojas del poema. Antes, yo hice dos copias de él, y junto al exsenador Ernesto Araneda, también preso, se las entregamos a un estudiante y a un médico que saldrían en libertad.
Sin embargo, el joven es revisado por los militares en la puerta de salida y le descubren los versos de Víctor. Lo regresan y bajo tortura obtienen el origen del poema. Llegan a mí y me llevan al Velódromo, transformado en recinto de torturas e interrogatorios.
Me entregan a la FACh y tan pronto me arrojan de un culatazo a la pieza de tortura, el oficial me ordena sacarme el zapato donde oculto los versos. “¡Ese zapato, cabrón!”. Grita furibundo. Su brutalidad se me viene encima. Golpea el zapato hasta hacer salir las hojas escritas. Mi suerte estaba echada. Y comienzan las torturas, patadas, culatazos y la corriente horadando las entrañas, torturas destinadas a saber si existían más copias del poema. Y ¿por qué a los fascistas les interesaba el poema? Porque a cinco días del golpe fascista en Chile, el mundo entero, estremecido, alzaba su voz levan-tando las figuras y los nombres señeros de Salvador Allende y Víctor Jara y, en consecuencia, sus versos de denuncia, escritos antes del asesinato, había que sepultarlos.
Pero quedaba otra copia con los versos de Víctor, que esa noche debía salir del estadio.
Entonces, se trataba de aguantar el dolor de la tortura. De la sangre. Yo sabía que cada minuto que soportara las flagelaciones en mi cuerpo, era el tiempo necesario para que el poema de Víctor atravesara las barreras del fascismo. Y, con orgullo debo decir que los torturadores no lograron lo que querían. Y una de las copias atravesó las alambradas y voló a la libertad y aquí están algunos versos de Víctor, de su último poema, Estadio Chile:
Somos cinco mil En esta pequeña parte de la ciudad. Somos cinco mil ¿Cuántos seremos en total en las ciudades y en todo el país? ¡Cuanta humanidad, hambre, frío, pánico, dolor, presión moral, terror y locura! Somos diez mil manos menos que no producen ¿Cuántos somos en toda la Patria? La sangre del compañero Presidente golpea más fuerte que bombas y metrallas Así golpeará nuestro puño nuevamente. Estos versos recorrieron todo el planeta. Y las canciones de Víctor, de amor y rebeldía, de denuncia y compromiso, siguen conquistando a los jóvenes de todos los rincones de la Tierra.
El oficial fascista que ordenó acribillarlo debió quedar contento con su crimen, pensando que había silenciado la voz del cantor, sin saber que hay poetas y cantores como Víctor Jara que no mueren, que mueren para vivir, y que su voz y su canto seguirán vivos para siempre en el corazón de los pueblos.

Por Boris Navia Pérez*
*Abogado, casado y tiene tres hijos. Preside el Club de Amigos de Radio Nuevo Mundo y ejerce su profesión, asesora a la Confederación Campesina Ranquil, a exonerados políticos y otros gremios.
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Soledad Pastorutti se casa y tomará un año sabático

El 2007 será casi un año sabático para la cantante argentina Soledad Pastorutti, que además de confirmar que se casará con quien es su novio desde hace seis años dijo que tiene “ganas de parar un poco la pelota”.En una entrevista publicada hoy por un matutino porteño, la artista que revolucionó el folclore en Argentina y en octubre próximo cumplirá 26 años, vaticinó que su boda con Jeremías Audoglio, de 28, será multitudinaria. “Yo me caso porque lo siento porque si haces demasiadas cuentas o análisis no sé si te animas. Los dos somos muy sociables, tenemos muchos amigos, así que la lista de invitados es muy larga”, señaló “La Sole”, que llegará al altar vestida de blanco. En tanto, fuentes cercanas a la cantante precisaron a Efe que el casamiento será en abril próximo y que probablemente la ceremonia se lleve a cabo en Arequito, el pueblo del centro del país del que es oriundo la pareja. “Con Jeremías -quien trabaja en la productora musical de su novia desde hace cuatro años- siempre vivimos muy cerca uno del otro pero nunca convivimos. Yo estoy dispuesta a asumir lo que viene con la convivencia”, manifestó. Soledad, que lleva más de una década de carrera y ha editado nueve discos tanto en Argentina como en el exterior, se presentó el pasado fin de semana en las localidades chilenas de Comuna Colina y Los Andes. El próximo viernes la intérprete dará un concierto en Bermejo (Bolivia) y volverá a presentarse en Chile (Punta Arenas) el 26 de octubre, luego de sus recitales de los días 7 y 8 en un teatro de Buenos Aires. “Después de esos shows y del verano trabajando en festivales (folclóricos de Argentina) tengo ganas de parar un poco la pelota y de pensar en el exterior, que fue algo que tuve relegado por mis compromisos acá”, indicó. Luego de sostener que en países limítrofes como Chile y Bolivia “la gente responde, hay una conexión fuerte”, la artista sostuvo que ha recibido invitaciones para viajar a “Israel y Rumanía, lugares donde hay interés por lo latino‘ y desea presentarse. Además, la intérprete de “A Don Ata” y “Tren del cielo”, entre otros éxitos, reveló que recientemente mantuvo un encuentro con Mercedes Sosa en la casa de la voz más reconocida del folclore argentino. “Me invitó a su casa. Yo nunca había hablado con ella. La gente siempre armó entre nosotras como un River-Boca (los máximos rivales del fútbol local) que nunca existió. Fue muy lindo el encuentro, ella es un camino a imitar”, remarcó.


Humahuaca Trío en el Rincón del Arte

Este viernes 8 de septiembre, a las 22, como parte del Programa Café Cultura Nación actuará en el Rincón del Arte el Humahuaca Trío, grupo de música folklórica progresiva, con un sonido bastante aproximado al rock y al ska, con letras que denotan ironía sobre el habitante del humahuaca en la zona de la provincia de Jujuy. El Humahuaca Trío se formó en el año 2000, por iniciativa de tres músicos porteños radicados por distintos motivos en la Quebrada de Humahuaca: Juan Cruz Torres (hijo de Jaime Torres), Gustavo Basanta (quena-Sicus y Trompeta) y Apu Condolí (guitarra), con el correr de los años se sumó un cuarto músico en bajo, Pablo Narejo. En una publicación nacional, al hablar de su música, el hijo del popular charanguista opinó que “es fusión porque sus vidas también lo son”, Juan Cruz hizo el camino inverso a su padre: nació en Buenos Aires y hace diez años se radicó en el norte. Juan ,junto a su esposa Aldana Loiseau (la hija del salteño Caloi) coordinan toda la actividad cultural de la Casa del Tantanakuy en Humahuaca. “La banda fusiona ritmos folclóricos con el rock urbano, dice Torres al ser consultado por esa particularidad del grupo, “ Los tres hemos coincidido en el camino de la música y en el corazón de la quebrada de Humahuaca y como los tres venimos de Buenos Aires, le aportamos a toda la música andina nuestro gusto por el rock y nuestras vivencias en la gran ciudad. Así, hacemos que el folclore convencional suene distinto. Usamos el charango y el guagua con sonido fuerte. Y, principalmente, fusionamos las culturas andina y urbana”. “Nosotros estamos allá y los mezclamos con sonidos urbanos. Ese cruce responde a la historia personal de cada integrante del grupo. Nacimos en Buenos Aires, pero nos ligan a Humahuaca, que es el lugar que elegimos para vivir, cuestiones afectivas. Nuestra música es una fusión, porque nuestra historia también lo es”. Humahuaca, dice Juan Cruz, “es un lugar que transmite serenidad y paz interior. Es hermoso estar en medio de ese paraíso, tocando música y ejerciendo la docencia. No puedo pedir más nada”. El Humahuaca Trío, que tiene una formación bien folklórica, charango, quena, guitarra criolla, toma por sorpresa al ska y al rock and roll y obtiene canciones pícaras, pegadizas y potentes que los dejan cerca de los Cadillacs o hasta de los Clash. Aunque los integrantes de esta verdadera Corriente Clashista y Combativa del rock quebradeño son oriundos de Buenos Aires, decidieron radicarse en Humahuaca para, desde allá, denunciar los cambios globalizadores y el aluvión de mochileros por el Norte argentino, que llevaron a los changos –según su canción ¿Qué te pasa, Culiau?– a reemplazar la chola por la gringa y a preferir, a la hora de mascar, los chicles Bazooka antes que las hojas de coca.


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