Otavalo es una cuna multicultural
- Filed under: trencito de los andes
- Date: feb 20,2009
El festival AguaZero entra en los circuitos internacionales con fuerza.
La ciudad ecuatoriana de Otavalo fue sede de una inusual muestra de talento, gracias al AguaZero Festival Internacional que, además de recoger las muestras artísticas de las culturas originarias del mundo, dio fe de la fusión de la música andina a partir de las migraciones que los otavaleños iniciaron por todo el planeta hace más de 50 años.
El festival, organizado por la Fundación otavaleña Amaru, realizó dos conciertos previos en el Teatro Sucre en Quito que fueron calificados como “asombrosos y espectaculares”. Entre los participantes se destacó la formación Il Laboratorio Delle Uova Quadre, integrada por artistas italianos, suizos y ecuatorianos.
En el AguaZero se dieron a conocer por primera vez, después de treinta años de investigación de los orígenes de la música andina en sus estudios de Roma, donde utilizaban el nombre de Trencito de los Andes. Felice Maria Clemente, uno de sus componentes, destacó que “para nosotros estos conciertos son un paso existencial. Iniciamos un viaje creativo donde invitamos a que se sumen todos los que quieran aportar algo. En esta región, Imbabura, las plantas, los ríos, la gente, todo suena a música”.
Maldi Gramal, indígena kichwa-otavalo residente en Barcelona y presidente de la Fundación Amaru, señaló que “el festival se ha concebido como un escaparate creativo de calidad máxima, pero también una fórmula de desarrollo económico y social”.
La organización estuvo apoyada por la fundación catalana Fusic (Fundacó Societat i Cultura), una de las entidades más prestigiosas de gestión cultural en España. Su presidente, Santiago Guillen y su director, Víctor Cucurull, explicaron que “aquí estamos viviendo una de las salidas a la crisis. Dentro de dos años podremos decir que fuimos testigos del nacimiento de uno de los festivales multiculturales más importantes del mundo”.
En el festival participaron también Robert Mirabal, de Estados Unidos y premiado con dos Grammy; la boliviana Maya Andina; el grupo Jaylli, formado por indígenas de todo el mundo, y el guitarrista David West, de Canadá.
El público respondió con una asistencia masiva, no sólo a los espectáculos sino también al Festival Off que incluía talleres infantiles y exposiciones fotográficas.















