I Taller del Charango y Chillador Puneño
- Filed under: instrumentos, musica peruana
- Date: nov 23,2011


El gran charanguista argentino Jaime Torres recordaba que su primer encuentro con el charango aconteció a la edad de 5 años, cuando sus padres lo llevaron a ver una agrupación folklórica llamada La Compañía Peruana de Arte que por ese entonces se encontraba de gira en Buenos Aires. En ese conjunto, distinguió a un músico que lo cautivaría por su destreza, se trataba del charanguista boliviano Mauro Núñez Cáceres, quien al ver la gran admiración que despertaba en el niño, se convertiría en su maestro, brindándole sus primeras y más importantes lecciones hasta la edad de 9 años. Leer más

El Cuarto Encuentro de Charango al sur del sur, se desarrollará en el marco del centenario de José María Arguedas, que en toda Latinoamérica es recordado en los “Ríos Profundos” que evoca el “Yawar” (sangre) del pueblo. Estará presente Fred Arredondo junto a los músicos invitados Silvio Fraga y Orlando Moro. Los conciertos serán en distintas localidades chubutenses. El primero se llevará a cabo el 21 de julio en la ciudad de Trelew, dentro de las instalaciones del Teatro el Árbol, en el horario de las 21:30horas. El 22 se presentará el evento en Puerto Madryn en la Casa de la Cultura, a las 21 horas, además previamente a las 19 horas se implementará un taller de charango peruano, donde los interesados en participar, tendrán que inscribirse por correo electrónico a: charangoalsurdelsur@gmail.com
En Comodoro Rivadavia el recital se llevará a cabo el día 23, en el Centro Cultural Municipal, a las 21 horas.
Fred Arredondo
Charanguista nacido en Cusco – Perú, investigador del Charango Peruano en sus diferentes formas y estilos de ejecución.
Fundador y Director Musical de Unión Musical Haquira, agrupación que rescata y difunde la música tradicional de Haquira Cotabambas, y de la estudiantina Universitaria Chumbivilcana, perteneciente al Concejo de Proyección social de la Universidad San Antonio Abad del Cusco, desde el año1988.
Llevó el charango peruano por diversas partes del mundo, como integrante de grupos y como solista tuvo participaciones en diferentes eventos culturales representando al Perú.
Actualmente dirige el documental “COTABAMBAS, REFUGIO DE LA MEMORIA” con Xstrata, que intenta poner en salvaguarda las manifestaciones culturales de la provincia.
Silvio Fraga
Nació en la Ciudad de Buenos Aires en 1966. Es Licenciado en Música de Cámara egresado de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa).
Es titular de las cátedras Lenguaje Musical y Guitarra en el Conservatorio de Música “Alberto Ginastera”, Morón (Bs. As.) y en la Escuela de Arte “Leopoldo Marechal” Isidro Casanova/Ramos Mejía (Bs. As.)
Se ha presentado como solista y con agrupaciones de cámaras en distintas salas y escenarios del país y del exterior.
Desde hace algunos años está abocado a la trascripción y al arreglo de la música popular argentina para guitarra sola y ensambles.
Actualmente se presenta como solista de música latinoamericana, guitarrista acompañante y con en dúo MADERA & PLATA (guitarra – flauta) junto con la flautista Claudia Togneri.
En esta oportunidad, acompaña al charanguista peruano Fred Arredondo, con quien ya ha compartido diferentes escenarios a lo largo de Latinoamérica.
Orlando Moro
Nacido en Guamini, provincia de Buenos Aires. Profesor de guitarra, teoría y solfeo. Estudió con, Cesar Franov, Daniel Maza, Osvaldo Fattoruso, Walter Malosetti.
A compartido junto a; Jaime Torres, Freddy Torrealba (Chile), Luís Salinas, Daniel Maza, Rubén
“Mono” Izarrualde, Zamba Quipildor, Raúl Barboza, María Laura Caballero (Ushuaia, Bolivia y Perú).

En el amplio abanico de conciertos y presentaciones musicales de los más diversos géneros que ofrece la noche de Buenos Aires, nace esta nueva propuesta, original y diferente. En pleno centro porteño, Espacio Tucumán (Casa de la Cultura de Tucumán) abre sus puertas para ofrecer, todos los segundos viernes de cada mes, el ciclo “Noche de Charanguistas”, que tuvo su magnífico debut anoche, con las presentaciones de dos de los integrantes de Charangoentrío y los legendarios Raíces Incas.
Históricamente, el uso del charango estaba reservado a la ejecución de música del altiplano y los andes centrales en forma exclusiva. Su versatilidad sonora hizo que se fuera expandiendo hacia otras ramas folklóricas y actualmente está incorporado hasta en formaciones de rock latino, o indie. Desde Jaime Torres a Manu Chao, las diez cuerdas afianzaron su rol protagónico.
A grandes rasgos, es parte de la apuesta de este ciclo, un paseo por los más variados géneros y estilos con la participación de artistas y formaciones como Tonolec, Diego Jasca Trío, Freddy Torrealba entre otros, de la mano de este maravilloso instrumento: el charango.
En la primera parte del evento, la reciente paternidad de Fernando Paz, charanguista de Entrelazando Cuerdas –la formación que estaba programada para el inicio del ciclo- hizo que su presentación se cancelara y se hicieran cargo de la apertura del evento Patricio Sullivan y Juan Pablo Gau, organizadores del ciclo y dos de los tres integrantes de Charangoentrío.
Ambos músicos nos deleitaron con un breve pero variado repertorio, donde no faltaron “Estudio para charango” del maestro Mauro Núñez, “Manantial” de Patricio Sullivan que ejecutó con charango ronroco (de afinación más grave). Luego presentó al charango mutante, que tiene trece cuerdas (tres cuerdas más graves) y ejecutaron dos obras de Juan Falú. Siguieron con “Alfonsina y el mar” y cerraron con “Urubamba”. La combinación de charango y guitarra, con más la acertada selección del repertorio, crearon un ambiente íntimo, ameno y propicio para dar paso a la segunda parte del show.
Raíces Incas es una formación de música indoamericana que nació a comienzos del año 1977, en la localidad bonaerense de Bella Vista. Durante los primeros años, editaron cinco LP en veintiocho países, participaron en innumerables festivales nacionales y en países limítrofes, hasta que en 1983 realizaron una extensa gira artística en Japón, donde brindaron cincuenta y cinco presentaciones en cincuenta y tres ciudades. A partir de entonces, su participación en festivales y teatros se intensificó. Luego de algunos años de inactividad, la formación original volvió a reunirse en 2010 y esta noche tuvimos el enorme placer de escucharlos.
No obstante en la ejecución del charango se destaca el maestro Daniel Navarro, la realidad es que se trata de una formación de instrumentistas múltiples. La rotación de instrumentos y posiciones, el dominio escénico, el carisma y calidez de sus integrantes denotan su amplia trayectoria y talento. Quenas, guitarras, charangos, percusión, sikus, bombos, antara, alternaban su protagonismo en una presentación donde no faltaron los huaynos, las chacareras y las cuecas. Entre otros, se destacaron “La cueca del violín”; “El arriero” del mencionado Mauro Núñez, ejecutado exclusiva y maravillosamente por el maestro Navarro con charango; “Casarjeta”; “Volverás”; “Mi pueblo azul”; “Poncho ponchito” y “Chola cuencana” un trote ecuatoriano, donde brilló Hernán Pagola en bombos. También tuvo lugar la participación femenina con la voz de Jorgelina Rodríguez que fue invitada para interpretar, parte en quechua y parte en español, “Minas Quechay”. En un clima alegre, Raíces Incas fascinó a la numerosa concurrencia que se quedó con ganas de más.
Cabe destacar asimismo, la impecable organización del ciclo; sonido, iluminación, comodidad de la sala y selección de artistas. Y para cerrar la noche, nada mejor que unas exquisitas empanadas tucumanas con un rico vino tinto.
Esta reseña, tiene una dedicatoria especial, a mi estimado amigo el charanguista Norberto Peppino, que espero pueda acercarse a Buenos Aires en alguna oportunidad, para ser testigo presencial de este imperdible ciclo.
Nota: Graciela Barraza
Noches de Charanguistas: Segundo viernes de cada mes.
Espacio Tucumán (Casa de Cultura de Tucumán) Suipacha 140.
Entrada $20.

Eximios intérpretes del charango afinan las cuerdas para su participación en el Festival “Bolivia en charango” que, dedicado al maestro y constructor del instrumento Juan Achá, tendrá lugar el jueves 16 y viernes 17 de junio en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, a partir de las 20 horas.
En una conferencia de prensa, el grupo de notables ejecutantes anunció la realización del Festival cuyo objetivo es dar a conocer el trabajo de los constructores de instrumentos además de crear conciencia nacional sobre la difusión, aplicación y proyección de la cultura musical del país a través del charango.
El Festival, apoyado por el municipio paceño, lleva el nombre de Juan Achá, artesano con más de cuatro décadas dedicadas al armado de charangos de diversas tonalidades, una tarea difícil y totalmente desconocida por la población que aplaude las melodías que salen de él. Los aportes realizados por los maestros son valiosos pues permitieron un mayor reconocimiento para el diminuto instrumento.
Gerardo Pareja y Celestino Campos destacaron la necesidad de que el Festival sea institucionalizado a fin de garantizar su continuidad para alentar el trabajo de la nueva generación de ejecutantes. “Los jóvenes deben aprender de la experiencia y nosotros compartimos los conocimientos sin ningún tipo de egoísmo, es una tarea permanente que comenzó hace muchos años con la creación de escuelas y material didáctico que no guarda ningún secreto” señalaron a tiempo de demandar la unidad de la familia de charanguistas.
El Oficial Mayor de Culturas, Walter Gómez, expresó su satisfacción por ser parte del Festival junto a destacados ejecutantes del charango. “Fui testigo del crecimiento de muchos maestros, entre ellos Don Juan Achá, hace muchos años y nada más justo que el encuentro sea un reconocimiento a su trabajo incansable y altamente creativo. La Paz es una plataforma de eventos por lo mismo se harán los esfuerzos para dar al festival la continuidad necesaria”, subrayó.
En la lista de participantes se encuentran Gerardo Pareja, Donato Espinoza, Saúl Callejas, René Alinas, Celestino Campos, Felipe Paniagua, Walter Gómez, Christian González, Alejandro Sánchez, Juan Pérez, Bruno Campos, Gilmar Sandy, Ernesto Ferreira, Freddy Candia, José Luís Santander y las figuras femeninas de Nathaly Clavijo, Antonieta Antezana y Luciel izumi. La mayoría de ellos son miembros de la Sociedad Boliviana del Charango, filial La Paz.
Las actividades de la filial, dirigida por Gerardo Pareja son frecuentes, quizás entre las de mayor impacto de los últimos meses sea el concierto de charangos que reunió a mas de ochenta exponentes, en el mismo escenario, en procura de reivindicar el instrumento como patrimonio cultural del país.
Ejecutantes a partir de los siete años se unieron a los maestros para interpretar las obras de reconocidos compositores, entre ellos Mauro Núñez, Ernesto Cavour, Willam Ernesto Centellas. La intención es reeditar esa exitosa noche en estas dos jornadas donde se escuchará a solistas, dúos, grupos y a todos en un solo de charango.
Cabe recordar que en la agenda de la UNESCO está la petición boliviana de declarar al charango como patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad.



Estudios: La escala pentatónica no es valorada en el mundo andino, donde existen los equitonos, el grupo y la reciprocidad.
Cuando Arnaud Gérard, el músico que se graduó como físico para poder construir instrumentos perfectos, se topó con que las comunidades originarias de Bolivia notaban que sus quenas tenían un sonido kaima (que traducido del quechua quiere decir sin sabor), escribió el libro Algo va mal.
Ése fue sólo el inicio de una aventura de investigación que lleva adelante hace 18 años junto con la Universidad Autónoma Tomás Frías del departamento de Potosí y que hasta el momento ha logrado trascendentales hallazgos sobre la música andina en Bolivia.
A partir de viajes a comunidades y complejos instrumentos físicos y matemáticos, logró medir sonidos aerófonos y encontró que “la mayoría de las escalas antiguas estaban echas con puro tonos. O sea, no tienen semitonos. La escala europea es: do, re, mi, fa (mi y fa son semitonos). Allá (en las comunidades originarias) no hay eso. La escala está hecha así: do, re, mi, fa sostenido, sol sostenido, la sostenido, si sostenido (que otra vez es la nota do, lo que se llama una octava). No hay mi, ni fa”.
Gérard cuenta que incluso se halló esto en zampoñas prehispánicas. A la pregunta de cómo se podría denominar a este tipo de escala, dice: “Son equitonos, tonos iguales”, a diferencia de la escala pentatónica occidental.
“Siempre pensamos que los instrumentos andinos estaban afinados al estilo occidental… muchos suenan desafinados a los oídos occidentales… a través de una serie de investigaciones se ha llegado a determinar que en realidad hay una estética andina musical diferente a la occidental”, explica el antropólogo Carlos Ostermann.
“El orden occidental altera los sonidos naturales; en cambio, los sonidos andinos se basan en los sonidos naturales”, asegura el músico Álvaro Montenegro, y complementa que otros aspectos singulares de la estética musical andina son su relación con el calendario agrícola, su carácter dual y colectivo.
“Ciertos instrumentos se tocan en determinadas épocas del año… Hay los sonidos taras y los sonidos qiwas. Los primeros son masculinos; los segundos, femeninos. Y tienen que ver con los instrumentos que están siendo tocados, dependiendo del ciclo agrícola. Para convocar las lluvias, que justo están empezando en esta época del año, se hace uso de la tarka, que tiene un sonido medio ronco, medio áspero”, dice Montenegro.
Gérard subraya que “la música andina no es una música de teatro. Es una música que se toca para los apus, para los cerros, para los achachilas, para la Pachamama, para las sajras, para la siembra. Incluso para los animales”. El hecho de que se toque al aire libre y que los sonidos reboten en cerros, o sean llevados por el viento, también revela una acústica andina particular, opina Montenegro. “Es toda una estética musical desarrollada a partir de su propia tradición”, afirma.
“Generalmente los sonidos europeos son brillantes, dulces, bien afinados, consonantes. Mientras que en los Andes se usan sonidos que tienen ondulaciones, pulsaciones. Suenan guaguaguaguarrrr o algo así y eso es una estética que en la música no se usa mucho, tal vez no es tan deseada. Pero en los Andes es una cosa muy buscada”, cuenta Gérard, para quien en el campo del estudio musical andino queda aún mucho por explorar.
Libro sobre el carnaval andino
Diablos tentadores y pinkillus embriagadores… en la fiesta de Anata/Phujllay es el nuevo texto en dos tomos que se presenta hoy a las 19.30 en el Museo Nacional de Etnografía y Folklore (calle Ingavi, esquina Genaro Sanjinés).
“El proyecto del libro sobre la tarka o anata empezó en 2002. El trabajo duró entre siete y ocho años, porque viajamos mucho… Hemos tenido la suerte de juntar equipos internacionales de primer nivel. Cada equipo financió su propia investigación”, explica Arnaud Gérard, compilador de los 12 estudios de etnomusicología, organología y acústica musical centrados en el carnaval y los pinkillus.
Los investigadores son Henry Stobart, de Royal Holloway (Universidad de Londres); Gérard Borras (Universidad Rennes y Haute-Bretagne); Arnaud Gérard A., Luis Copa Choque, Erlinda Felipa Zegarra Choque, Eusebio Mayta y Mirtha Martínez Fernández (Universidad Autónoma Tomás Frías); Rosalía Martínez (Universidad de París 8); Isabelle Verstraete (Bélgica) y Rubén Pérez Bugallo (CONICET/INAPL de Argentina).
Los dos tomos del libro, que incluyen un CD con imágenes y música, fueron producidos por Plural editores y financiados por la Embajada de los Países Bajos y la Fundación Fautapo, bajo la dirección del Laboratorio de Acústica de la Carrera de Física, de la Universidad Autónoma Tomás Frías.
La orquesta andina tiene sus códigos
En el mundo andino, los instrumentos más importantes son los aerófonos (de viento), coinciden en señalar Montenegro y Gérard.
“Se tocan con percusión (con tambor y bombo). Pero no se mezclan con cuerdas. Si se toca cuerda, es solamente cuerda. Si es instrumento de viento, sólo se acompaña el instrumento de viento con percusión, pero no se (mezclan sonidos) de cuerda con instrumentos de viento”, cuenta Gérard.
“Las orquestas andinas, lo que se puede llamar el equivalente de orquesta, son la tropa, que usa instrumentos en diferentes tamaños, normalmente afinados en cuartas o en quintas. Simplemente tiene que ver con los tamaños. Normalmente son tres o cuatro tamaños diferentes”, explica Montenegro.
Los instrumentos de viento de una tropa pueden parecer similares, pero más vale que no lo sean. “La música funciona por pares, se alterna entre dos grupos, arkha e ira (el que lleva y el que sigue)…Ahí se crea un sentido de reciprocidad, ocurre en las zampoñas”, cuenta Montenegro.
Paula Jordán Ramos

Sería poco probable que alguien negase la emoción y el vértigo que se siente, cuando se está en Puno, escuchando, en el frío helado y cortante de la noche, el sonido de cientos de sikuris resoplando una y otra vez sus zampoñas y sikus, en un diálogo musical, pregunta respuesta, al ritmo de bombos que van marcando el paso. Importa poco que no se haya nacido o vivido en Puno. La sensación es igual.
Entonces se necesitará un efluvio líquido –si es un trago de pisco, mejor– para poder retener y contener en el corazón esa vibración sublime, caliente, quemante. Irá subiendo, despacio o quizá de golpe, desde el estómago hasta el pecho y explotará sólo cuando el cuerpo y los pies, sin resistencia, se dejen llevar por el vaivén de las ondas sikurianas, bailando y moviéndose sin tregua. El aire faltará, la respiración se acelerará y el latir del corazón producirá una espontánea taquicardia comparable a la que siente cuando se alcanza el amor.
En seguida, se verán callecitas pequeñas, atiborradas de gente, largos ponchos rojos, chullos abrigadores, ojotas con medias blancas de lana; se sentirán alientos de alcohol y coca, saliva dulce, tierra mojada; la plaza de Armas se verá iluminada por una luz neón, la Basílica Catedral se difuminará en medio del cielo oscuro hasta perderse en un punto blanco hacia el lado derecho que a la distancia será la estatua del inca Manco Cápac, erigida en el cerrito Huajsapata, desde donde señala al lago Titicaca. El frío nos invadirá nuevamente y entonces sabremos que estamos en Puno, en una noche de sikuris, en medio de cualquier fiesta, deshojando sonidos y ritmos, sintiéndonos en trance, con una mareación ascendente, casi “súper hombres”, como uno de los versos de Dante Nava.
Seremos poemas, poesías, cronopios y famas en medio de una constelación de sonidos. Quizá porque, ¿acaso sea el sikuri la voz que la Madre Tierra necesita para comunicarse con los extramuros del mundo, el cielo y el infierno? Y nosotros: sus escuchantes, sus danzantes, sus ejecutores, ¿los emisarios? Mísiles autopropulsados, poseídos por la velocidad y el vértigo de las ondas sonoras.
DOS
Estas palabras son escritas en medio de una música de sikuri. El estéreo repite las canciones del CD que contiene el concierto ofrecido por los Sikuris “27 de Junio Nueva Era”, en el cine teatro Municipal de Puno, hace 20 años, el 25 de julio de 1990. Material discográfico que ha sido producido para celebrar los 40 años de fundación de esta institución musical, siendo presentado en Lima, Puno y Buenos Aires.
El inicio de los “27 de Junio” se remonta al interés de jóvenes puneños radicados en Lima, estudiantes de las universidades de Ingeniería, Agraria La Molina y San Marcos, que confluyendo en un pensamiento de izquierda fundaron en 1970 la Asociación Juvenil Puno (AJP), con el fin de defender los derechos y articular a los migrantes puneños.
A los dos años, en 1972, crearon el conjunto “Zampoñas de la AJP” y, posteriormente, a su regreso a Puno, en 1979, fundaron el “Conjunto de Sikuris 27 de Junio”. A partir de entonces se conformaron bases en Arequipa, Cusco y Juliaca.
Después de 10 años, en 1989, momentos en que el Perú vivía la amenaza del terrorismo y el primer gobierno de Alan García llegaba a su término, y en Puno se vivía una ola de violencia, asesinatos y atentados; la presencia de Sendero Luminoso al interior de los “27 de Junio”, que pretendía ideologizar políticamente a sus integrantes, devino en la división del conjunto.
La institución musical perdía su razón de ser y corría el riesgo de convertirse en un espacio político para la cooptación militante de cuadros senderistas. Ante ello, dos liderazgos enfrentados terminaron en la escisión del conjunto. Por un lado se quedaron los “27 de Junio”, como tal –liderados por Rufino Pineda, los hermanos Ruso y Abel Núñez, entre otros–, continuando con sus ensayos en su local de la urbanización Puno; y por otro, se fundó –con César Suaña a la cabeza, la familia Loayza Choque y otros–, el denominado “27 de Junio Nueva Era”, que empezó sus ensayos en el parque Mariátegui.
Fueron los “Nueva Era” quienes en 1990 realizaron un concierto en el cine Municipal de Puno y que hoy podemos escucharlo en el referido CD. Pero también este concierto sirvió para romper el prejuicio que existía entonces, entre las agrupaciones de sikuris, de que éstas sólo debían ejecutar su música y arte en las calles y no en escenarios.
El CD “Sikuris 27 de Junio Nueva Era en concierto” contiene 14 canciones o “captaciones” de agrupaciones de sikuris de Huata, Conima, Cojata, Huancané, Taquile y Amantaní. Hecho que resulta alentador porque contribuye a que estos variados estilos del sikuri no se pierdan, pero al mismo tiempo, porque los “Nueva Era” deben sentirse obligados a crear composiciones propias. Felizmente se encuentran en ese camino, creando bajo la coordinación musical de Zenón Clemente Calizaya y la influencia del estilo sikuriano de Taquile.
El nombre “27 de Junio” fue asumido a raíz de los hechos ocurridos aquel mismo día en 1972, cuando a Puno llegó la primera dama Consuelo González de Velazco, y se generó un violento enfrentamiento entre las fuerzas del orden, los velazquistas y un grupo de estudiantes de izquierda radical de la Universidad Nacional Técnica del Altiplano (UNTA). Producto de ello, resultaron muertos los estudiantes Roger Aguilar, Augusto Lipa y la señora Candelaria Herrera, vendedora del mercado Central. Desde entonces, esta fecha es recordada en Puno como emblemática.
TRES
He recordado mi niñez, en la Urbanización Puno, a fines de los 80, donde los “27 de Junio”, todavía no divididos, tenían su local –una casa a medio construir que al parecer no tenía dueño, donde guardaban las zampoñas y los bombos–, todas las noches, a partir de las seis o siete, empezaban sus ensayos. Yo, para entonces, si aún seguía en la calle, ocupado con los amigos y amigas del barrio jugando entre los árboles y los jardines a juegos que de paso servían para “enamorarse” de las chicas “mayores” –entre ellas Silvia–, me quedaba a ver a esos hombres vestidos con ropas comunes que venían a soplar las zampoñas y que después, el día menos pensado, aparecerían con trajes especiales de ponchos y plumas, todos iguales.
Si no me quedaba hasta esa hora, era porque ya tenía que irme de la mano de mi abuela Mamilala, que venía a buscarme por las calles del barrio, apenas el cielo empezaba a oscurecer, para llevarme a casa. Era triste tener que irse dejando a Silvia que como chica “mayor” tenía más permiso que yo y también perderse de ver a los “27 de Junio” que, poco a poco, iban haciendo su ronda para ponerse a tocar. Ya había que salir más tarde, chalina a media cara, abrigo grueso de “soltero” y guantes de lana, para ver el final del ensayo –y también ver si por ahí andaba Silvia–, y poder comer una salchipapa en el cruce de Floral con La Torre.
Otras veces, los sonidos de los “27 de Junio” acompañaban la tarea que tenía junto a mi abuela, en el patio de la casa, de encender los mecheros y lámparas a kerosene y gas, minutos antes de las seis de la tarde en que religiosamente la luz eléctrica se apagaba en este sector de la ciudad. Pues, “Sendero” caminaba por las calles puneñas y había temor. Así, cada vez que no había ensayo de sikuris y tampoco luz, la urbanización Puno quedaba sumida en el silencio absoluto, hecho que para todos los vecinos resultaba extraño, ya que siempre estuvimos acompañados por el eterno sonido de los motores de la Planta Eléctrica que colindaba con la urbanización.
Después con el paso de los años, los “27 de Junio” se fueron a ensayar al parque de La Madre, al frente de la urbanización. Los amigos y amigas del barrio ya habíamos crecido. Dejamos de frecuentarnos y los juegos infantiles apenas quedaron guardados en nuestro recuerdo. Nunca más volví a ver a Silvia.
CUATRO
Con el correr de los años, el sikuri ha extendido sus sonidos e influencias musicales a otros espacios, más allá de las agrupaciones de sikuris, claro está, y de los grupos de música latinoamericanay folklórica, aunque estos últimos, en algunos casos, hayan convertido la fuerza del sikuri en un complaciente y plástico sonido romántico a la sazón de su estilización musical. Muestra de un botón: Kjarkas.
El sikuri ha sido adaptado y fusionado también por un creciente número de grupos de rock, hard rock y música electrónica, de diversas partes del mundo, que lo han integrado a sus composiciones musicales. Por citar algunos ejemplos, encontramos al grupo boliviano de thrash metal “Alcoholika”, que tiene entre sus mejores canciones, una interesante fusión de guitarra distorsionada y sikuri guerrero y agresivo, en sus temas “I am Bolivia” y “Raza de Bronce” . En Lima, podemos mencionar a “Kranium” que en un estilo denominado folk metal también asimilan instrumentos andinos entre ellos el siku . En Puno, el grupo Karma, viene haciendo una interesante mezcla donde, por ejemplo, se funden covers de Deep Purple con sikuri. A cualquiera de ellos se les encuentra en internet.
Por su parte, la Federación Regional del Folklore y Cultura de Puno, tiene afiliadas a 53 agrupaciones de sikuri, 20 de ellas en Puno ciudad y el resto provenientes de las distintas provincias y distritos de la región. En muchas otras ciudades del Perú, existen asociaciones y elencos de danza en torno al sikuri. En Lima, tanto la Universidad Nacional de San Marcos como la Pontificia Católica del Perú, tienen sus Asociaciones de Sikuris que, con el apoyo de las gestiones rectorales, desarrollan un importante trabajo de difusión musical. (¿Y la UNA?) y fui en Argentina, Chile, Bolivia, Estados Unidos, Austria y Francia también existen otras agrupaciones y/o asociaciones.
Hay la iniciativa de parte de los sikuris “27 de Junio Nueva Era” de proponer el primero de agosto como el Día Internacional del Sikuri, relacionándolo con el inicio de las celebraciones a la Pachamama según el calendario andino.
Cuestionables o no, innovadoras o repetitivas las fusiones, ahí está el espectro del sikuri, sus sonidos y su música, presente en los extramuros del mundo, como un viento cósmico que alela e invade las fibras más intimas del corazón de quien lo toca, lo escucha y lo baila.
Christian Reynoso


Charanguistas en las categorías Infantil, Juvenil y Mayores, podrán participar de la primera convocatoria a la selección de intérpretes de este instrumento en la ciudad de La Paz. Los preseleccionados tendrán la oportunidad de demostrar sus cualidades para ser parte del Festival del Charango de Aiquile 2010.
La Oficialía Mayor de Culturas del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz es la entidad que convoca a participar de esta selección. Podrán participar charanguistas menores de 14 años de edad, jóvenes menores de 18 años de edad y personas mayores de 18 años de edad. En los dos primeros casos podrán participar aquellos que cumplan las edades exigidas hasta el 29 de octubre.
Asimismo, la convocatoria establece una categoría especial denominada “Charango Autóctono o K´alampeado”. También podrá participar “La Ñusta”, concursante que deberá pulsar el charango, interpretando dos temas del repertorio nacional, uno solamente instrumental sin acompañamiento y el segundo tema deberá ser cantado acompañándose a sí misma con el instrumento. Los constructores de charango podrán presentar dos charangos a la preselección.
Los intérpretes en las categorías infantil y juvenil, en el momento de la inscripción deben presentar cualquiera de los siguientes documentos: carné de identidad y certificado de nacimiento. Las inscripciones se reciben en el Museo de Instrumentos Nativos del maestro del Charango Ernesto Cavour, ubicado en la calle Jaén.

El festival Charangos del Mundo tiene como objetivo general la promoción y difusión de la música popular que viene de la mano del charango, y, a la vez , propiciar la estimulación, a través de estos encuentros, de los procesos de creación cultural.
Este evento será un hecho cultural en tanto que, de la mano de más de cincuenta artistas, investigadores, musicólogos, luthiers y docentes, se pondrá en valor al charango, un instrumento mestizo de origen andino y latinoamericano y raíces europeas, que se ha constituido en un verdadero vehículo cultural permitiendo en el devenir musical, las más puras expresiones artísticas de los pueblos americanos.
Este evento es declarado de alto interés artístico y cultural por las siguientes instituciones:
* Cámara de Diputados de la Nación.
* Instituto Nacional Contra la Discriminación -INADI-
* Ministerio de Relaciones Exteriores Comercio Internacional y Culto de la República Argentina.
* Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires.
Actividades. Centro Cultural Caras y Caretas. Horario: 10 a 13hs, 15 a 18 hs.
Miércoles 20
Taller: “Diversidad musical en Colombia”. Cindy Gómez y Oscar Santafé (Colombia).
Taller: “Ritmos folklóricos mexicanos”. Ángel Tejada (México).
Jueves 21
Disertación: “Presencia del charango en la música criolla argentina”. Enzo Espeche (Argentina).
Charla: “Puntos fundamentales para la observación en la elección de un charango”. Arias y Raimundo (Argentina).
Disertación: “La pseudo música andina”. Danilo Toledo (Chile).
Expo taller: “Charangos al sur del sur”. Marco Vilches (Pcia. de Chubut).
Viernes 22
Charla: “Luthería del charango”. Jorge Espinoza (Argentina).
Clase abierta de charango. Italo Pedrótti (Chile).
Sábado 2
Conferencia: “El Arte como derecho humano”. Chalena Vázquez (Perú)
Clase abierta de charango. Héctor “Toro” Staforini y alumnos de la Escuela de Música Popular de Avellaneda.
Charla: “Lutheria del charango, variantes en su historia y estado actual”. Eduardo Fioravanti (argentina)
Mesa Redonda: “Didáctica del Charango”. Moderador: Rolando Goldman. Disertantes: Italo Pedrotti, Patricio Sullivan, Tatiana Naranjo.
Conciertos. Centro Cultural Caras y Caretas. 19 a 21 hs.
Martes 19
Juan Cruz Torres (Argentina)
Cindy Gómez & Oscar Santafé (Colombia)
Adriana Lubiz (Argentina)
Carlos Calvache & Charangamente (Colombia)
EUCH (Perú)
Miércoles 20
Hugo Cardona (Argentina)
Aldana Bello (Argentina)
Ángel Tejeda (México)
Enzo Espeche (Argentina)
Jorge Milchberg (Francia)
Los Cholos (Perú)
Jueves 21
Oscar Gomítolo (Argentina)
Luis Pérez (Argentina)
Danilo Toledo (Chile)
Pablo Trosman – Lucho Gonzalez – Teresa Méndez – Marcelo García(Argentina)
Pilo García (Argentina)
Apalau (Colombia)
Viernes 22
Damián Verdún (Argentina),
Carlos Calvache (Colombia)
Fred Arredondo (Perú),
Nicolás Faes (Entre Ríos, Argentina)
Tatiana Naranjo (Colombia)
Dúo Goldman-Malosetti (Argentina)
Sábado 23
Cindy Gómez Oscar Santafé (Colombia)
Patricio Sullivan (Argentina)
Italo Pedrotti (Chile)
María Laura Caballero (Argentina)
Rubén Segovia (Argentina)
Freddy Torrealba (Chile)
Domingo 24
Concierto Clausura en la sala Borges de la Biblioteca Nacional (16 hs)
“Urubamba” Jorge Milchberg (Charango ) Lucho González, (Guitarra) Pablo Trosman, (Guitarra) Fidel Guigui (Vientos) . Montse Ruano (Voz)

Después del éxito del 1er encuentro de Quenistas Lima 2009
Ya estamos preparando todo para el 2do ENCUENTRO DE QUENISTAS LIMA 2010 y esta vez queremos contar con la mayor cantidad de participantes, por ello abrimos la convocatoria para todos los jóvenes talentos de la Quena.
Si te sientes preparado esta es tu oportunidad de ser parte la fiesta de la Quena en el mes de DICIEMBRE de este año.
CIERRE DE INSCRIPCIÓN vía email: el 29 de Setiembre a las 20:00 horas.
Entrevista y audición: Jueves 30 de Setiembre 2010
Hora:3 pm a 7 pm.
Lugar: Auditorio del Centro Cultural de San marcos ( La Casona);
Parque universitario Lima- Perú.
Informes: 4277351
* La entrevista consiste en la ejecución de dos temas para Quena.
* Cualquier género musical.
* No hay límite de edad.
* Los temas pueden ser para solista, dúo, cuarteto, etc.
* Se puede contar con acompañamiento, no hay límite de integrantes del marco.
* La audición de los interpretes será por orden de confirmación (Email).
* Se valorará calidad y nivel de ejecución e interpretación.
* Confirmar asistencia al correo: quenistas@gmail.com
* No se efectúa ni un tipo de pago.
* Los resultados se enviaran al correo del participante, y también en el weblog www.encuentrodequenistas.blogspot.com
Organizan:
Centro Universitario de Folclore de San Marcos
Quena Perú.
ABRAZO A TODOS LOS AMIGOS QUE EJECUTAN Y DIFUNDEN EL BELLO ARTE DE TOCAR LA QUENA DESDE YA LOS ESPERAMOS EN EL 2DO ENCUENTRO DE QUENISTAS LIMA 2010.
Los integrantes del Colectivo, Los Charangos del Perú, con el apoyo de Club Deportivo Cultural Coracora, hemos organizado el “Festival del Charango Peruano, Encuentro de Generaciones”, con el fin de celebrar, el 3º Aniversario de la Declaratoria de nuestro charango como Patrimonio Cultural de la Nación.
Esta reunión, contará con la participación de destacados maestros del charango, así como de nuestros más talentosos jóvenes con el fin de unir en un mismo espacio a las diferentes generaciones de charanguistas, luthiers, estudiosos de nuestra cultura y a todos aquellos amantes de nuestra música en una sola comunión.
Esperamos tu presencia, pues esta impulsará y cohesionará nuestro movimiento charanguístico, Están invitados todos.
¡Ayúdanos a difundir y revalorar nuestra riqueza cultural!
¡Ven y disfruta de un día de confraternidad musical!.
Este encuentro se realizará el domingo 26 de setiembre, en las instalaciones del Club Social Coracora, en Emilio Fernández 666, Santa Beatriz (recta del Cine Roma) a media cuadra de la Vía Expresa.

Sobre el pedido del gobierno boliviano de declarar al charango,
Patrimonio Cultural de la Humanidad
Los músicos ejecutantes de charango y las personas que se identifican con la práctica de este instrumento musical, hemos tomado conocimiento hace unas semanas que el gobierno boliviano ha iniciado gestiones para lograr que la UNESCO declare al charango como Patrimonio Cultural de la Humanidad, y con ello, a la ciudad de Potosí como su cuna de origen.
El charango es un instrumento de cuerdas que las comunidades quechua y aymara del Perú y Bolivia han creado, re-creado y diversificado continuamente, de manera colectiva desde tiempos de la colonia. Esto ha significado prolongados y complejos procesos de intercambio a lo largo de las rutas del arrieraje colonial y republicano, en un territorio orgánicamente articulado antes de la creación oficial, en la década de 1820, de las repúblicas de Perú y Bolivia. Mientras se definían azarosamente las nuevas nacionalidades peruana y boliviana, estos intercambios culturales han seguido realizándose de manera cotidiana e instituida al margen de una “cultura oficial”.
Aproximadamente desde mediados del siglo XIX, los músicos mestizos comenzaron a valorar este instrumento y a participar activamente en su gesta creativa, sin embargo, mientras éstos lo insertaban paulatinamente en la cultura musical urbana, la práctica del charango ya tenía larga existencia en manos de los pobladores indígenas.
En el año 2006 el Congreso boliviano declaró Patrimonio Cultural de la Nación al charango y el Perú hizo lo propio a través del Instituto Nacional de Cultura el año 2007. No obstante, en el caso peruano, su reconocimiento no implicó una declaratoria referida a su origen, sino a la importancia de su práctica en tradiciones musicales del país, pues no existe documentación ni investigaciones de profesionales historiadores, iconógrafos, antropólogos, musicólogos, arqueólogos coloniales ni especialistas en archivos, que hayan pretendido encontrar un lugar definitivo de origen del charango. Las culturas originarias, que dinamizan sus conocimientos por lo oral y lo colectivo, son ajenas a actos protocolares de fundación o certificaciones escritas de sus acontecimientos históricos, por ello, consideramos que es poco probable demostrar fehacientemente en qué momento de la colonia el charango iniciaría su desarrollo.
Creemos importante destacar que las menciones sobre el charango halladas en los documentos publicados tanto en el Perú como en Bolivia, están desprovistas de
alguna descripción que nos pueda dar a conocer, expresamente, las características específicas de los cordófonos a que hacen referencia. Nada nos dice que el charango del que nos hablaba el cura de Tupiza en Potosí, ni el charango huamanguino que describiera Ricardo Palma en Perú del siglo XIX fueran los mismos, en tanto que, desconocemos cuáles eran sus sonoridades y morfologías.
Actualmente, dentro de los territorios del Perú y Bolivia coexisten diversas variantes de charangos que han ido formándose a lo largo de los siglos, entonces, cuando queremos dilucidar el origen del charango, ¿a qué charango nos referimos?. Esa es una pregunta relevante a tener en cuenta, pues los pueblos, a lo largo de siglos desarrollaron sus instrumentos musicales y sus sonoridades; desde esta realidad, pensamos que no sería pertinente imponer ante ellos un prototipo de charango único como “el verdadero”. Así como son culturalmente diversas las comunidades andinas, son diversos sus charangos y estos se transforman continuamente junto a sus grupos humanos, generándose adaptaciones, variantes y modelos en correspondencia con los procesos de re-funcionalización, de nuevas localizaciones, de integración a otros ámbitos sociales, de resignificación de la música entre otros.
Los músicos ejecutantes del charango en el Perú, encontramos en este pequeño instrumento, un buen agente para procurar la unidad de las culturas andinas y no para dividirnos en función de nacionalismos excluyentes. Registrar una expresión cultural como propiedad de una nación sin argumentos valederos, más aún si se pone énfasis en prácticas relativamente recientes de los músicos urbanos y del ámbito escénico, más que de sus primeros creadores -los pueblos quechua y aymara-, nos parece una misiva equivocada.
En este sentido, pedimos a las autoridades competentes, Instituto Nacional de Cultura y Centro Regional para la salvaguardia del Patrimonio Cultural e Inmaterial de América Latina, iniciar las gestiones necesarias para:
- Convocar a un dialogo y discusión alturados de investigadores bolivianos, peruanos argentinos y chilenos sobre la cultura del charango en el mundo andino, en términos tanto de su práctica actual como de sus prácticas primigenias.
- Implementar un proyecto para actualizar el registro, catalogación e investigación de los charangos y los aspectos concernientes al universo de su práctica en el Perú.
Consideramos que sería más procedente procurar a través del charango, un reconocimiento a los derechos culturales históricos de los pueblos quechua y los
pueblos aymara de Perú y Bolivia, ya que son pueblos preexistentes a la creación de los actuales estados, y que hoy, ratifican la vigencia de sus valores culturales, artísticos y espirituales. Por lo tanto, la declaratoria del charango como Patrimonio Cultural de la Humanidad, debiera referir a un reconocimiento compartido y por principios culturales, como ya se ha dado en el caso de las manifestaciones culturales del pueblo Zápara, situados entre Ecuador y Perú, así como se viene dando en el caso del Proyecto Multinacional para el Reconocimiento del Capac Ñan.
El charango es y será un profundo medio de expresión musical de quienes, desde diversos campos, hemos accedido –más que a las connotaciones nacionales- a los valores sociales y humanos que conlleva su práctica.
¡KAWSACHUN CHARANQUNCHIK UNAYPAQ.!
¡HALLAHALLA JACHA MARKANAKARÜ CHARANKU!
Coordinadores del colectivo: “Los charangos del Perú”:
Ladislao Landa, Omar Ponce Valdivia, Marcela Cornejo Díaz, Percy Rojas Villadeza, Ricardo García Nuñez y José Sotelo Maguiña.
Lista de firmantes que se han adherido a la carta y al colectivo: “Los charangos del Perú”.
Julio Mendívil
Federico Tarazona
Fred Arredondo Romero.
Ernesto Valdez Chacón
Boris Villegas Tincopa
Shaul Vargas Pérez
Sonia Cahuana
Julio Jihuallanca Nina
Fernando Luna
Chano Díaz Limaco
Plinio Condori Delgado
Edith Ramos Guerra
Huanco Ñahui Barreto
Ronald De La Cruz
Juan Olcese
Nancy Callañaupa Mesco
Blanca Rosales
Ana María Saladino
José Meza
Mail: charangoperuano@yahoo.com