Los Kjarkas influenciaron a músicos ecuatorianos
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- Date: ago 31,2011

A los 8 años David Chumaña tuvo su primer contacto con la música de Los Kjarkas. El grupo boliviano tuvo una fuerte influencia sobre él y eso le abrió camino hacia premios y reconocimientos.
Chumaña tiene ahora 27 años y fue el elegido para escribir el tema oficial en homenaje a Tránsito Amaguaña, la activista indígena que murió en el 2009, en Pesillo, en el norte de Pichincha.
“La música de Los Kjarkas traía romanticismo y apego a la naturaleza”, dice el ahora cantautor de música folclórica latinoamericana. Y eso le llamó la atención porque se diferenciaba de la música social que también escuchaba de las voces de Mercedes Sosa o Silvio Rodríguez, por ejemplo.
Los Kjarkas, que han llevado el folclor de su país por todo el mundo, sembraron la semilla en este artista ecuatoriano. Además de los temas con letras románticas, el origen de los músicos bolivianos también atrajo a Chumaña, pues al igual que ellos, desciende de una familia de escasos recursos económicos.
Su padre fue albañil y en su niñez aprendió a tocar la guitarra (que era prestada). Ahora, tras 12 años de carrera, estará como invitado en el concierto de su grupo referente, el próximo 21 de octubre, en el coliseo Rumiñahui. Actualmente el grupo boliviano realiza una gira por América Latina para conmemorar sus 40 años de vida artística.
En estas cuatro décadas han tenido éxitos como Llorando se fue, Tiempo al tiempo, Sin ella, Son tantas noches, Señora su hija. Este último tema, precisamente, está incluido en el disco ‘Historia, convicción y compromiso’, de Arperus, que también aprendió de la música de Los Kjarkas.
Sus integrantes cantaban desde que estaban en el Colegio San Vicente de Paúl, en Conocoto. En 1997 el grupo se profesionalizó.
En el primer año en los escenarios, interpretaron varias canciones de los bolivianos que, según Hugo Íñiguez, estaban de moda.
Esas melodías cautivaron a los integrantes de Arperus por la sencillez con la que narraban la cotidianidad de la vida, en un tiempo en la que los cantautores hablaban de la lucha social.
Pero, con el paso del tiempo, dejaron de lado esos temas y empezaron a componer. Eso sucedió en 1998, cuando compartieron, por primera vez, escenario con sus referentes. “Pensamos que no valía cantar en conciertos los temas de nuestros colegas, porque más tarde aparecerían ellos haciendo lo mismo”, dice Íñiguez.
Los miembros de Arperus y Los Kjarkas son amigos. Sin temor a equivocarse, el músico ecuatoriano de Arperus dice haber cantado 50 veces junto a los músicos bolivianos. “Tenemos una buena relación con Gonzalo y Elmer Hermosa González, y Gastón Guardia Bilbao”.
Los dos primeros son músicos y miembros fundadores de la agrupación de música folclórica. Según Lin A. Céspedes, guitarrista de Los Kjarkas, el éxito para que su música siga sonando es porque están renovándose. “El folclor es un campo que sube y baja. Hay épocas donde la gente acude más a escuchar esta música y hay épocas que no. Si no acude es porque falta que sea renovado. Hubo una época en que se escuchaba las canciones de antaño y creemos que la baja del folclor se debe a la falta de propuestas”, aseguró esta semana en una entrevista con la agencia internacional de noticias ANSA.
Empero, Willy Mora, integrante de la agrupación Cantares del Viento, cree que los temas de antaño son las que mantienen con vida a Los Kjarkas. Lo dice respaldado en las nuevas propuestas que surgen de temas como Llorando se fue, interpretado actualmente por Jennifer López.
Al igual que Arperus, Cantares del Viento, con 20 años de trayectoria, aparecieron en la escena interpretando las canciones del grupo boliviano Los Kjarkas.














